28 nov 2020

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Cambio vital

Un chico mira el amanecer.

123RF

Cuando pasa el año

Jenn Díaz

En estos momentos habrá quienes estarán deshaciendo su casa, o las decisiones que tomaron hace mucho tiempo

El primer año siempre es el mejor y siempre es el peor. Hace un año era el verano más extraño de mi vida porque la deshacía y a estas alturas de agosto no sabía dónde viviría ni cómo, y finalmente terminó siendo en el Raval y en el piso más pequeño donde haya vivido nunca. Esto, el hecho de vivir en el piso más pequeño de las más de diez mudanzas que he hecho, ya se ha colado en la primera página de la nueva novela, que por supuesto hace un año no ocupaba ningún pensamiento de mi día, porque ni siquiera sabía que la escribiría.

Este verano es aún más extraño que el año pasado porque he vuelto a empezar, digamos, pero lo he hecho con una pandemia por medio, que hace un año parecía impensable y que ahora mismo ocupa la mitad de nuestras decisiones cotidianas.

Digo que el primer año es el mejor porque haces limpieza, o te parece que haces limpieza, y empezarás a proyectar la vida que querrías, que normalmente se parece muy poco a la vida que finalmente tienes. Y digo que es el peor porque los procesos de cambio siempre tienen aquella incomodidad, de tener que tomar las decisiones más básicas, como por ejemplo en qué vasos beberás, cómo será la mesa donde comerás, cómo te lo vas a hacer para subir el sofá por las escaleras o cuántas veces deberás bajar al perro a la calle para que no vaya dejando sorpresas por el pasillo en mitad de la noche. Cosas que ya tenías decididas, colocadas y digeridas, que no ocupaban nada en tu cabeza.

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Ya hace una semana que hace un año de muchas cosas, y otras aún no. Este año ha sido extraño. Fantástico en muchos aspectos, y difíciles en otros. En estos momentos habrá quienes estarán deshaciendo su casa, o las decisiones que tomaron hace mucho tiempo. Estarán proyectando una vida que no se parecerá en nada a la que soñaban. Estarán decepcionados y cansados ​​y no sabrán dónde vivirán, ni cómo lo harán para salir adelante y, milagrosamente, con los días, todo irá encontrando su orden. El año que viene hará un año que hace un año que nos conocimos, y eso siempre se tendrá que celebrar, aunque nos haya costado, J.

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