23 sep 2020

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EL RIDÍCULO ANUNCIADO

Leo Messi, en el estadio de La Luz, de Lisboa.

REUTERS / MANU FERNÁNDEZ

Por favor, váyanse, señores (todos)

Emilio Pérez de Rozas

Alemania tiene eso. Hasta el fútbol tiene eso. Incluso el Bayern de Munich representa todo eso y más. Hicieron bien en pegarse el pegote de reírse de nosotros (incluso de Leo Messi) en los días previos. El fútbol, anoche, sí fue un deporte justo. Sí fue ese deporte en el que juegan dos equipos y ganan los alemanes. Y, de verdad, no ganaron por más porque no quisieron.

Pero, lo que es el balompié, a menudo (¿verdad Atalanta?) el deporte más injusto del mundo, anoche se convirtió en un tribunal de justicia (deportiva) y, por suerte, el juicio fue sin público, eso sí, con cinco, seis o siete millones de culés apagando la televisión a las 21.31, ya con 1-4 en el marcador.

Por suerte (o por risa), el espectáculo de anoche (¡ojito! que el Barça pudo ponerse 3-1 en el minuto 10, cuando Neuer se la paró a Suárez y Messi disparó al poste, con 1-1 en el marcador), en el palco estaban todos los que tienen que decidir qué será del Barça a partir de hoy mismo: Josep María Bartomeu, Óscar Grau, Eric Abidal y Ramon Planes.

Todos a la calle, por favor

Igual la primera decisión que deberían tomar, anoche mismo; vale, hoy, que es fiesta; bueno, mañana, venga; si quieren el lunes, pero hay una frase demasiado catalana como para no mencionarla: ‘foc nou’. Venga, que dejen ya de engañarnos, que ni siquiera renunciando al 4-3-3 y planteando el partido ‘amarrategui’ (¡y pensar que despidieron a Ernesto Valverde por eso!), hubo una sola opción, no de ganar, ni tan siquiera meterse en el partido.

Los culés ya tienen otra ciudad que recordar: Lisboa. Dicen que la ciudad de la luz. Venga, mejor aún, fue Lisboa quien iluminó la auténtica realidad de lo que es el Barça (futbolísticamente hablando, por favor, el ‘mes que un club’ es muy grande, tremendo, único, amado, representativo, enorme, demasiado como para que otro ridículo lo manche). Lisboa…Liverpool, Roma, Turín, París. Duele demasiado, pero lo de anoche fue hiriente y demasiado significativo como para no utilizar la derrota, la goleada, el ridículo, como retrato y película de lo que ha sido la temporada: humillante para los barcelonistas.

Nos han engañado mucho

Visto lo de anoche, resulta sumamente ofensivo para los aficionados azulgranas, socios y seguidores de todo el mundo, las palabras, los discursos, las excusas, que desde ‘Barto’ a Arturo Vidal, que dijo que el Bayern era Alemania, sí, “pero que el Barça es el mejor equipo del mundo”, se han dicho durante los últimos meses mientras el equipo se iba apagando, perdiendo la Liga y soñando con algo que, todos ellos, que saben más de fútbol que nosotros, sabían que era imposible: ganar la Champions.

‘Foc nou’ es una sentencia demasiado catalana como para no hacerle caso desde hoy mismo. Y, además, la única manera de afrontar otro desastre histórico. Ni el simpático ‘Barto’ ni el hombre que hablaba con las vacas merecen más crédito. Y si Leo Messi quiere quedarse uno o dos años más, que se quede. De lo contrario, mayor razón para ‘foc nou’ y empezar de cero. Perdón desde este 2-8 tan dañino (doblete de Coutinho incluido, ¡que paradojas tiene la vida!).

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