18 sep 2020

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IDEAS

Historias de una casa

Historias de una casa

Jordi Puntí

Hace siete días les hablaba de Natalia Ginzburg y sus historias familiares, a menudo unidas a un paisaje y una casa. Las casas guardan historias, traspasan los años y observan en silencio nuestras vidas. En otro registro, hace unos años Richard McGuire publicó una novela gráfica, 'Aquí' (Salamandra), que rompía las convenciones de género. Cada página del libro reproduce el mismo espacio –la sala de estar de una casa– a través del tiempo. Yendo hacia delante y atrás, vemos cómo pasan las generaciones, viajamos al pasado remoto y el futuro imprevisible, y entretanto vemos el avance de los años, los siglos, y cómo los habitantes de la casa viven momentos de alegría o desdicha, cuentan chistes y tienen ataques al corazón, mientras los objetos de la habitación también van cambiando.

El noruego Simon Stranger explora en 'El libro de los nombres' las conexiones dramáticas de un hogar

El hilo narrativo de una casa en el tiempo nos ayuda a comprender la intriga que sujeta nuestras vidas. A veces el relato de una casa tiene aires de comedia, pero también puede ser un drama que desconocerán los nuevos habitantes. En la serie 'Por qué matan las mujeres' (HBO), por ejemplo, los toques de humor negro acompañan a tres parejas que vivieron en una misma casa, en los años 60, en los 80 y en el presente. Sabemos que las tres historias acabarán con un muerto, pero no sabemos cómo ni por qué: aunque no es una historia de fantasmas, lo que une esas vidas es el escenario, el vecindario y sus convenciones sociales, los secretos que solo conocen aquellas paredes.

En cambio, en 'El libro de los nombres' (Seix Barral), el narrador noruego Simon Stranger explora las conexiones dramáticas de un hogar. Acabada la segunda guerra mundial, una familia judía se instala en una casa de Trondheim que había sido cuartel de los nazis durante la invasión, y donde se había torturado y asesinado a judíos. ¿Se puede ignorar y soportar el peso histórico de una casa? ¿Son inocentes sus habitaciones, si escuchan en ella todavía los gritos de dolor? Basada en una historia real, la novela de Stranger sale de las cuatro paredes para reconstruir un periodo terrible y se convierte en un homenaje a las víctimas, pero a su vez nos lleva a pensar en el lugar donde vivimos y leemos.