23 sep 2020

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EDITORIAL

Objetivo: frenar la segunda oleada

Un colectivo de científicos exige identificar los errores en la gestión de la pandemia: es urgente ya que muchos de ellos se están repitiendo

Varios sanitarios atienden a un enfermo de covid ingresado en la uci.

Varios sanitarios atienden a un enfermo de covid ingresado en la uci. / MIGUEL LORENZO

El aspecto seguramente más interesante de la carta que una veintena de científicos españoles acaba de publicar en la prestigiosa revista médica 'The Lancet', reclamando una auditoría internacional sobre la evolución que ha tenido la pandemia del covid-19 en España, es que el texto no se reviste de "instrumento para buscar culpabilidades" sino que aboga por "tratar de identificar las áreas en las que el sistema de salud público necesita mejoras". La propuesta de los expertos –algunos de ellos miembros de comités asesores de distintos gobiernos– se centra pues en conocer las causas por las cuales España ha sido, y está volviendo a ser, uno de los países más afectados por el covid-19. Teniendo uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo (el puesto número 15 en el índice de Seguridad Sanitaria Global), ¿cómo es posible que a estas alturas España sea el país de Europa Occidental con mayor número de casos por coronavirus, con casi 310.000 infecciones y más de 28.000 fallecimientos confirmados? 

La propia carta publicada por los expertos apunta motivos potenciales, desde el desmantelamiento de los organismos de salud pública que debían haber preparado la gestión de la pandemia y el debilitamiento de la atención primaria hasta la reacción tardía de los gobiernos, tanto el central como los autonómicos, su falta de coordinación, la rapidez con que se ejecutó la desescalada sin haber dispuesto en varias comunidades los medios necesarios para sofocar un rebrote y las desigualdades sociales que afectan a los colectivos más vulnerables.

Las noticias que llegan desde Europa (en especial el Reino Unido, Alemania y Francia) nos avisan que la pandemia no está ni mucho menos controlada y que el riesgo de una nueva oleada del virus es cierto. En España, según las cifras que llegan cada día, aún más. El punto más preocupante y activo en todo el continente está en Aragón, mientras que los brotes en Euskadi, en Madrid y en Catalunya están en niveles alarmantes. Si bien Catalunya parece aún a tiempo de contener una propagación descontrolada, en Euskadi ya se habla de una "segunda oleada". Pero inquieta especialmente la insuficiencia de medios para rastrear los enfermos asintomáticos en Madrid y la opacidad de los datos que ofrece su Gobierno autónomo. Ya deberíamos haber aprendido que no disponer de información fiable que permita identificar y sofocar los focos y reaccionar solo cuando el contagio se ha desbordado tiene consecuencias letales. 

Los científicos reunidos en la misiva de 'The Lancet' lanzan un grito de alerta. Saber dónde se ha fallado para no fallar en una situación similar. Lamentablemente, parece que algunos de aquellos errores se están repitiendo. Los centros de asistencia primaria están al borde de la saturación y de seguir la evolución de la pandemia en agosto la reanudación del curso escolar puede verse comprometida. Conviene insistir en la máxima precaución y, en consonancia con lo prescrito por los expertos, disponer de los medios y mejorar la coordinación. Dejar que la difusión del coronavirus alcance unas magnitudes que solo puedan ser atajadas con un nuevo confinamiento sería catastrófico.