COLECTIVO SEÑALADO

Juventud, divino tesoro: no todo es culpa tuya

Hay responsables de todas las edades, pero parece que todo es achacable a esos seres despreocupados, con ganas de salir a beber y a quienes les da igual matar a sus padres o abuelos

Se lee en minutos
Agentes de las Guardia Urbana patrullan por las playas de Barcelona para impedir botellones nocturnos, el pasado 23 de julio.

Agentes de las Guardia Urbana patrullan por las playas de Barcelona para impedir botellones nocturnos, el pasado 23 de julio. / MANU MITRU

Que estamos ante una ola de rebrotes del covid-19 ya no lo puede negar nadie. ¿Que nos van a confinar otra vez? Parece que tampoco lo vamos a negar. Pero que toda la culpa es de la gente joven, pues no lo tengo nada claro. Creo que estamos ante un problema de difícil solución y se está intentando arreglar causando más conflictos y responsabilizando a quien no le toca. Se habla de discotecas, botellones y jóvenes desmadrados. Ya nadie se acuerda de esos viejos sin mascarilla que ocuparon las calles en la era del confinamiento, con una barra de pan bajo el brazo y una bolsa de basura en la otra. Hay responsables de todas las edades, pero parece que todo es culpa de los jóvenes. Seres despreocupados, egoístas con ganas de salir a beber y a quienes les da igual matar a sus padres o abuelos. 

Noticias relacionadas

No me parece justo. La gente joven se ha portado muy bien durante el confinamiento y nadie ha pensado en ella. Horarios para los viejos y horarios para los niños, pero nada pensado para esa fuente de hormonas que es la adolescencia. No sé si ustedes se acordarán, pero a mí de joven me dejaban un sábado sin salir y me sentía como si me hubieran arrancado un riñón. Creo, sinceramente, que no solucionaremos nada cerrando discotecas ni teatros. Bueno, lo de los teatros merece un artículo aparte. ¿Se imaginan un lugar más seguro que un teatro? Donde te tiras dos horas sin hablar con nadie, sin moverte y con la distancia de seguridad de dos sillas. Es una pena que no podamos montar nuestro teatro en casa. En cambio, la discoteca sí la montaremos. ¿O se creen que los jóvenes dejarán de salir, de beber y de tener sexo? Porque esta es otra. Nadie lo dice pero el Tinder está a tope de personas, de todas las edades, deseando una relación sexual. 

Los solteros salimos del confinamiento con muchas ganas de sexo y de eso no se habla en los telediarios. Vamos a hacer ver que esto no ocurre. Ya pueden cerrar cines, teatros y discotecas, que seguiremos amándonos en secreto. Vamos a seguir contagiándonos eternamente hasta el día en que salga la maldita vacuna. Y cuando esta aparezca en el mercado, mi gran temor es saber si nos convertiremos en zombis o vampiros. Yo, si se puede, me pido vampiro.