05 ago 2020

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IDEAS

Los espectadores, protegidos con mascarillas y distanciados, esperan el comienzo de la película ’La lista de los deseos’, dentro del BCN Film Fest, el 26 de junio.

EFE / ALEJANDRO GARCÍA

¿Caballito o león?

Albert Espinosa

Artículo 702. Un amigo mío sostiene que todos los que vivimos esta pandemia seremos recordados por ser la generación de las manos limpias. La verdad es que no creo que exista otra época en que los humanos se hayan desinfectado tanto las manos y me parece una definición perfecta.

Este mismo amigo tiene una teoría muy interesante sobre la actitud que la gente toma ante la pandemia. Él dice que ahora es el momento clave para demostrar cuánto te importa la salud de los que te rodean y la tuya propia dependiendo de la forma en la que actúes socialmente.

Según como nos enfrentemos a la pandemia, somos caballitos de mar que dan la espalda al problema o leones que velan por el bien de la manada

Él divide a la gente en dos tipos que tienen que ver con los animales. Casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana.

Tercer puesto. ‘Estar viu és donar vida’. Me tocó muy adentro esta preciosa canción de Max Ballesté, no puedo dejar de tararear su adictivo estribillo.

Segundo lugar. ‘La sangre manda’, de Stephen King (Plaza & Janés). King consigue como siempre que devores cuatro alucinantes historias y te transporta de manera magistral a su mundo propio.

Primera posición. ‘Dragged across concrete’, escrita y dirigida por S. Craig Zahler. Me gusta mucho esta película policiaca que enraíza con el cine tarantiniano. Más que la trama en sí, me entusiasma la justicia que rezuma.

Y volviendo a mi amigo, cuando vamos por la calle no deja de dividir a la gente en dos tipos. Para él están los caballitos de mar que hacen ver que no ha pasado nada, que la pandemia no ha existido y deciden no llevar mascarilla o cumplir con las normas. Los llama así porque los caballitos de mar cuando ven un peligro en el mar simplemente se ponen de espaldas a ese problema creyendo que así desaparecerá.

Y luego están los que él llama los leones. Estos van protegidos y cuidan de los demás, exigen responsabilidad a todos y luchan por el bien de la manada.

Ojalá todos fuéramos leones y exigiéramos al resto de caballitos que se enfrenten al problema y que nos protejan a esta generación de manos limpias y alma confinada. ¡Feliz domingo!