10 ago 2020

Ir a contenido

Editorial

Puigdemont lo intenta de nuevo

JxCat recorta distancias con ERC según un sondeo de Gesop, que refleja también el hundimiento de Cs y la entrada de Vox en el Parlament

firma editorial cast

El Periódico

El hemiciclo del Parlament, durante un pleno

El hemiciclo del Parlament, durante un pleno / DAVID ZORRAKINO (EUROPA PRESS)

Las peleas y divisiones en el espacio de Junts per Catalunya (JxCat) están sirviendo para intentar recuperar el efecto Puigdemont. Según la encuesta del Gesop hecha en plenas negociaciones y maniobras entre Puigdemont y el PDECat, ERC sigue en primera posición pero el ‘expresident’ recorta distancias, y sumaría cuatro diputados más desde el sondeo de mayo mientras que los republicanos perderían seis. Si hace dos meses la distancia entre las dos principales formaciones independentistas era de 8,4 puntos y 15 escaños, ahora se ha reducido a 3,2 puntos y 5 diputados.

ERC continúa en cabeza para ganar unas elecciones aún no convocadas, pero el sondeo demuestra que queda mucho por decidir, que el retraso en la convocatoria por parte del ‘president’ Torra favorece a Puigdemont y que a ERC le pasa factura llevar el peso de las consejerías más directamente vinculadas con la gestión de la pandemia, como Afers Socials en el caso de las residencias y Salut, en el ojo del huracán a raíz del rebrote de Lleida, que coincide con la realización del sondeo. El partido de Oriol Junqueras seguro que no puede olvidar lo que le ocurrió en el 2017, cuando todos los pronósticos le eran favorables y al final fue sobrepasado por Puigdemont con su promesa incumplida de volver a Catalunya para gobernar y «hacer efectiva» la nonata república.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

El sondeo otorga a ERC 34-35 escaños por 29-30 de JxCat, que arrebata al PSC la segunda plaza obtenida en la anterior encuesta, y el crecimiento de JxCat se produce aparentemente a costa de Esquerra, ya que los 2,7 puntos que retrocede son casi los mismos que gana la formación de Puigdemont. Solo hay un pero a este avance: el número de indecisos en JxCat. Tres de cada 10 que votaron a Puigdemont en el 2017 no están seguros de repetir. Esta indecisión puede responder a la pugna aún no resuelta con el PDECat y a la falta de concreción de los partidos catalanistas que han surgido (Partit Nacionalista y la Lliga, entre otros) y de sus posibles alianzas.

El otro aspecto destacado de la encuesta, este menos sorprendente, es el hundimiento de Ciutadans (Cs) y la consiguiente reorganización del espacio antindependentista. Cs se deja más de la mitad de sus escaños –ganó en el 2017 con 36–, con una fidelidad de voto ínfima (29,9%), y sus votos perdidos se reparten entre el PSC, el PP y Vox. Los socialistas suben de 17 a 25-26 escaños, casi los mismos desde el anterior sondeo de mayo. Tampoco el PP capitaliza la debacle de Cs, que se desploma hasta los 15-16 escaños, porque los populares aumentan tres o cuatro diputados, menos que Vox, que irrumpe en el Parlament con 5-6 actas.

En cuanto al empate perpetuo entre independentistas y no independentistas, la situación no varía. La encuesta da una mayoría absoluta independentista al alza –la CUP dobla sus escaños–, pero sin alcanzar el 50% de los votos, que se quedan en el 47,2%. Estos bloques pueden quedar alterados en cuanto a la gobernabilidad según como acabe la pugna en el espacio posconvergente, si Puigdemont acude solo a las elecciones, otras formaciones podrían sacar representación y negarse a sumarse a un frente con la CUP.