10 ago 2020

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ANÁLISIS

Reunión del Govern de Quim Torra, en enero del 2020

RICARD CUGAT

Catalunya: ¿elecciones 2020?

Àngels Pont

Los datos de la encuesta denotan una actitud expectante en los diferentes electorados

A finales de enero, el 'president' Quim Torra anunció que convocaría elecciones en Catalunya, pero no puso fecha, aunque dijo que serían después de la aprobación de los presupuestos. Pese al anuncio, la maquinaria electoral de los partidos no se puso en marcha, o bien lo hizo al ralentí.

Seis meses después, con el covid-19 de por medio, ninguno de los partidos principales ha confirmado su candidato o candidata a la presidencia, con la excepción de socialistas y 'comuns'. Incluso, la formación de Torra o de Carles Puigdemont está por terminar de definirse. Parece, pues, que el factor sorpresa es en el que confían más las formaciones políticas.

Certezas y probabilidades

En este contexto, la estimación de voto refleja las tendencias y la salud de cada una de las formaciones políticas y sirve para mostrar el camino, pero no el desenlace. De la encuesta que publica hoy EL PERIÓDICO se extraen algunas certezas, sin que el orden en que se apuntan sea relevante. Son las siguientes:

1) Tendremos un nuevo actor político en el Parlament, ya que Vox tiene asegurada la representación; 2) Ciudadanos será el gran perdedor de las elecciones y favorecerá que casi todas las formaciones puedan decir que han mejorado resultados; 3) habrá una pugna dura por la primera posición entre ERC y la candidatura liderada por Puigdemont (aunque no sea como cabeza de lista).

Además, otras consideraciones que no son certezas, que se apuntan como bastante probables son: 4) la suma de fuerzas independentistas mantendrá la mayoría absoluta de escaños en el Parlament, y 5) la suma de las izquierdas también puede sumar mayoría.

Actitud expectante

Con todo, los datos de la encuesta denotan una actitud expectante en los diferentes electorados. Las fidelidades son discretas a todos ellos, pero las transferencias (con la única excepción de Ciudadanos) también. Ninguna alternativa transversal y los únicos intercambios tienen un contenido más de carácter emocional que vinculado a una oferta concreta.

Si las elecciones son en octubre, como algunos apuntan, los partidos deberán iniciar la precampaña en agosto. Y todo ello con la angustia, el miedo y las urgencias del covid-19 y sus circunstancias, que podrían terminar siendo un factor determinante para los resultados.