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Colaboración institucional en el país de las disputas

El modelo del MWC y de Fira de Barcelona son 'rara avis' que habria que generalizar

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Colaboración institucional en el país de las disputas

Ya es bien cierto aquello de que con las cosas de comer no se juega. Con el Mobile World Congress (MWC) se ha dado buena muestra de ello por parte de todas las administraciones implicadas, por más que haya poco o escaso 'feeling' entre algunas de ellas. El 'All together now' de The Beatles o el manido "unidos somos más fuertes" -aunque algunos quieran convertirlo más en ser uniformes que en ir juntos independientemente de las ideologías- algo tiene de verdad.

El acuerdo sellado definitivamente esta semana entre la fundación Mobile World Capital Barcelona y GSMA, la entidad organizadora del MWC, que garantiza la celebración de la feria de móviles en Barcelona al menos hasta el 2014, un año más de lo previsto en el contrato, es un buen síntoma en un contexto dominado por la crispación. Los organizadores rebajarán precios, alargan un año más el contrato y, a cambio, las administraciones municipal, autonómica y central mantendrán los 15 millones de euros que aportan a la fundación, de los que más de 10 millones van a la organización de la feria de móviles a raíz del denominado 'Host city parties agreement'.

El objetivo a futuro es que las empresas privadas, que en la actualidad deberían aportar dos millones de euros, aumenten el peso en la financiación el total, hoy muy testimonial. En la actualidad ya han comprometido contribuciones CaixaBank (500.000 euros), Damm (250.000) y Vodafone (150.000), lo que supone un total de 900.000 euros, según se recoge en el presupuesto de la fundación.   

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Quizá sea porque nadie estaba dispuesto a cargar con la culpa de perder este evento que proporciona a la capital catalana unos 500 millones de euros cada año, pero la verdad esta feria, al igual que Fira de Barcelona, es como un 'rara avis' que habría que generalizar en un país con una disputa recurrente, tóxica y lesiva entre aquellos que defienden que no hay otra salida más que la independencia y los que abogan como único valor la sacrosanta unión española. Y en medio, aquellos que se sienten huérfanos y faltos de representantes ocupados en resolver los problemas más urgentes y cotidianos.

Esta armonía entre distintas administraciones, de la que participa el sector privado, es un buen augurio de cara al MWC 2021 que, como dijo el consejero delegado de GSMA, John Hoffmanen una entrevista en este diario, ha logrado ya tener cubierto el 80% de su espacio y que el 75% de las 100 principales marcas del sector se hayan comprometido ya a participar. Es un ejemplo de alineamiento con un mismo objetivo. ¿Tan difícil sería que funcionara para otras iniciativas que interesan al país, por encima de ideologías y metas políticas?