15 ago 2020

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Dos miradas

Una consulta al VAR, durante un clásico, la temporada pasada.

REUTERS / Albert Gea

El VAR y los duendes

Josep Maria Fonalleras

Desgraciadamente, los árbitros de fútbol no son sino duendes que juegan a ser dioses

Un comentarista de la SER, durante la retransmisión del último partido del Real Madrid, hizo una reflexión muy interesante. Había habido de todo, y todas las acciones juzgadas por el VAR habían favorecido los intereses de los blancos. Dijo:  "el VAR se ha cargado el fútbol". Hay una razón concluyente para entender que esto es cierto. La introducción de la más sofisticada tecnología para arbitrar un partido va en contra de la dinámica propia de un deporte que se basa en la inmediatez y no en la posterior reconstrucción de los hechos.

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Además, la tecnología tendría que ser realmente sofisticada, precisa en extremo, un prodigio técnico que hiciera posible la máxima objetividad, sin intervención de variables subjetivas. Y eso no pasa. No hay suficientes cámaras o no están atentas, lo que permite que la presencia del criterio personal -influido o no por altas instancias- sea decisivo, tan decisivo como lo era antes de esta modernidad con la apariencia de un 'Deus ex machina' que decide participar en la representación para poner orden. Un dios infalible, que modela la verdad porque "es" la verdad. Desgraciadamente, los árbitros no son sino duendes que juegan a ser dioses.