23 oct 2020

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Peccata minuta

La imagen promocional de la serie de RTVE y El Terrat, ’Drama’, emitida por TV3

ACN

Drama en TV-3

Joan Ollé

Tres de las máximas instituciones catalanas están en conflicto consigo mismas: el pospujolismo, el Barça y TV-3

Tres de las máximas instituciones catalanas están en grave conflicto consigo mismas: el pospujolismo, el Barça y TV-3. Este fin de semana sabremos si Setién seguirá en el banquillo, pero Vicent Sanchis, entrenador de 'la nostra', está dispuesto a aferrarse al precio o desprecio que sea y con uñas y dientes a su despacho, sueldo, secretaria y chófer de Sant Joan Despí. 

Mucha pólvora verbenera: la señora Laura Borràs se lamenta en estéreo de que Ricard Ustrell la (mal)trate displicentemente en 'Planta baixa', y que Helena García Melero - ¡y eso es muchísimo más grave!- no solamente no difunda en 'Tot es mou' su madrileña y sincerísima confesión de virginidad, sino que más tarde comente, 'in absentia' suya, el asunto con Xavier Melero, su festivo y burbujeante tocayo de apellido.

La cosa no acaba aquí: el pasado lunes saltaron los plomos por la emisión del espacio dramático 'Drama' en TV-3: las redes queman como hogueras porque en dicha serie conviven trágicamente -como en el cada día de los milenials autóctonos- catalán, castellano y 'catañol'. La 'consellera' Mariàngela Vilallonga y la señora Núria Llorach, presidenta de la CCMA, echan gasolina al fuego: "Según qué días no sé si estoy viendo una cadena estatal o catalana”, sin ni siquiera apercibirse de que un gran público hispanohablante podrá seguir 'Drama' con sus momentos en catalán subtitulados, tarea que debería subvencionar el Institut Ramon Llull, que para eso nació.

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Y encima, el pasado miércoles comparece un cerúleo Sanchis anunciando que, mal le pese y por la falta de pasta debido a sus 1.800 empleados/as en nómina, el culebrón 'Com si fos ahir' ni 'Polònia' -el único programa de TV3 que me arranca de vez en cuando una feliz carcajada- podrían no seguir,  como Setién, después del verano.

Regreso a la carcajada al leer el pasado miércoles en el chismoso Nacional.cat que “Polònia” cuesta anualmente tres millones de euros al dinero público catalán, uno menos que la maldita suma de 'Planta baixa' i 'Quatre gats' de Ustrell, sin calcular, como la intrépida 'consellera', que el de Sabadell emite 20 horas por semana -sus modélicos 'Quatre Gats' aparte- y el de Minoria Absoluta apenas una. No desfallezcan, fans de Toni Soler: el circo seguirá cada tarde en su 'Està passant'.

Por lo que se refiere al duelo a muerte PDECat-JxCat, Puigdemont ya ha apostado por reeditar al Cid Campeador.