06 ago 2020

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Ideas

Más comedias extrañas, por favor

Más comedias extrañas, por favor

Desirée De Fez

Reiner y Martin concibieron en 'The Jerk' las situaciones y los gags según una lógica que solo les funcionaba a ellos

Hace unos días fallecía Carl Reiner, figura clave de la comedia. Es difícil elegir solo una de las muchas cosas con las que engrandeció ese género. Directamente es imposible. Pero la triste noticia me llevó automáticamente a una de las películas que dirigió y a la que vuelvo siempre que la comedia me decepciona. Pensé en 'The Jerk' (1979), una de las películas en las que trabajó con su amigo Steve Martin, aquí (mal) titulada 'Un loco anda suelto'. Me gusta también mucho 'Cliente muerto no paga' (1982), el homenaje más sentido, extraño y divertido a un género, el cine negro, que se me ocurre. Pero esa otra película sobre un tipo ingenuo (Steve Martin, mi héroe) lanzado a los peligros del mundo siempre será de mis favoritas por una razón muy clara: es rarísima. Y es rarísima en el mejor de los sentidos. Se lleva a un terreno inesperado, lleno de quiebros imposibles de intuir, una premisa común de la comedia.

Reiner y Martin concibieron en ella las situaciones y los gags según una lógica que solo les funcionaba a ellos, que no funcionaba fuera de ellos, y que acaba funcionando precisamente por lo sorpresivo de esa dialéctica tan particular. Fluye a través de 'The Jerk' un cuestionamiento continuo del propio sentido de la comedia. Y, aunque no es la única vez que lo ha hecho, Martin dinamita con energía el arquetipo al que pertenece su personaje. En resumen: es una comedia única. Y, en la misma semana en la que se ha estrenado el remedo 'Festival de la canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga', de la que sintiéndolo mucho solo salvo a la bestia parda que es Will Ferrell, echo de menos la aparición de nuevas comedias que propongan algo nuevo. Hay excepciones, por supuesto, ¿pero donde están los 'The Jerk' del presente? ¿No existen? ¿No dejamos que existan?

Sinceramente, creo que esa comedia a contracorriente, insólita y alérgica a las fórmulas comerciales existe en otros ámbitos y pasa por un momento especialmente brillante. Está en series, podcasts, stand-up, internet… Pero, igual por una cuestión romántica, el movimiento de ese talento y esas ideas al cine me haría especialmente feliz.