12 ago 2020

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Al contrataque

Pedro Sánchez, en la Moncloa.

EFE

Pasan cosas nada menores

Antonio Franco

El sentido común que irradia el Gobierno ha dejado sin espacio la bronca del PP

Puede que solo sea un espejismo pero la gente llevamos varios días recibiendo mensajes políticos diferentes a la tradicional bronca sin matices a la que nos acostumbró la oposición. Pero es prudente desconfiar. Salvo en el caso de Cs y su evidente esfuerzo por replantear la trayectoria que les conducía hacia ninguna parte, cuesta creer que el PP haya cambiado pese a las cosas graves que nos han sucedido. Puede ser una simple cautela de Pablo Casado ante las inminentes elecciones de Galicia y Euskadi. Tras pensar que el coronavirus desharía la cohesión PSOE-Unidas Podemos y haría caer al Gobierno por simple desintegración ha quedado en muy mal lugar. Apostó por un viva la muerte, pero Pedro Sánchez sigue ahí, más fuerte, y encima predica que como él no es Mariano Rajoy, esta vez la reconstrucción se hará dando la preferencia a las necesidades sociales y no a las conveniencias del mundo financiero.

Hay un debate sobre la radicalidad democrática inteligente de la nueva izquierda frente a la radicalidad únicamente dialéctica de quienes consideran que aunque haya sido elegida en las urnas no tiene derecho moral a gobernarnos, como dice continuamente Cayetana. Pero pasan cosas significativas. El gran ejemplo es que el Gobierno de Sánchez, partidario de incorporar una subida de impuestos para los que más tienen con el objetivo de combatir la crisis provocada por la pandemia, dice que vale la pena esperar hasta que estemos en una situación algo más sólida, y es el mismísimo Banco de España quien le sale por la izquierda recordándole que el apretón fiscal que anunciaban en su programa electoral no debe demorarse mucho. Es bastante lo nunca visto.

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El sentido común que irradia el Gobierno ha dejado sin espacio la bronca del PP y Casado para no incurrir en el ridículo ha tenido que aceptar entrar en el debate de la reforma sanitaria, la reconstrucción económica propuesta por un Gobierno que considera ideológicamente nefasto y cuando toque incluso reajustes laborales. Mientras Cs sigue adelante en su coherencia retirando asimismo viejas líneas rojas que le impedían hablar de intervenir en la negociación de los Presupuestos. Pasan cosas, no lo duden.