06 jul 2020

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IDEAS

Acto por el Día del Orgullo, este sábado en Barcelona. 

EUROPA PRESS / PAU VENTEO

Un año más se ha celebrado en todo el mundo el Día Internacional del Orgullo LGTBI, el Orgullo Gay, dicho en corto. Como cada 28 de junio se ha desplegado, inmenso, el arco iris reivindicativo. Debido al virus la mayoría de actos se han programado via internet. Pregones, desfiles, conciertos, todo en la red, todo en 'streaming'. 

Colgado de esa red he alcanzado a ver estos días (canal NT At Home de Youtube) dos estupendos montajes teatrales que, sin haber sido creados para esta celebración en concreto, se ajustan como anillo al dedo a muchos requerimientos del llamado Orgullo. Los dos con un nexo común: Shakespeare

Me divertí con dos montajes teatrales en internet que se ajustan a muchos requerimientos del Orgullo, pero sobre todo con el libro de Rosa Maria Martínez Ascaso

Me divertí hasta decir basta viendo 'Twelfth Night', una reciente puesta en escena del National Theatre de Londres que de manera muy inteligente subvertía, de arriba a abajo, todos los códigos de identidad sexual. Llevando al extremo el juego de la confusión de géneros ideada por Shakespeare al hacer que Viola, vestida de hombre, usurpe la figura de su hermano gemelo Sebastián («No es cordero, que es cordera», tituló en 1953, con acierto, León Felipe su versión castellana de la obra) el director del montaje convierte a Malvolio (mayordomo) en Malvolia (ama de llaves) consiguiendo, con el trueque, que los versos que ella dedica a su amada Olivia suenen tan sentidos como siempre, pero de más largo alcance que nunca.

El segundo montaje, 'A midsummer night’s dream', se puede ver hasta el próximo jueves 2 de julio. En este caso, Nicholas Hytner, el director, se atreve con un radical cambio de papeles: donde Shakespeare escribió Titania él reescribe Oberón, de tal modo que, en el embrujado bosque de Atenas, sea este, rey y no reina, quien, víctima del hechizo, se despierte enamorado del primario y orejudo Bottom. 

Me atrevo a suponer que si Shakespeare escribiera hoy, le divertirían ambas propuestas. De como él entendía la cuestión sexual da buena cuenta el libro 'SEXpeare. Amor i sexe en Shakespeare', de Rosa Maria Martínez Ascaso (Cossetània Edicions), que les recomiendo encarecidamente. Una gozada. Tanto o más que los montajes mencionados.