08 jul 2020

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LA CLAVE

Quim Torra, en el Parlament.

ACN

Torra, contra Hegel y Marx

Luis Mauri

El presidente de una Generalitat quebrada y fosilizada desde mucho antes de la eclosión del virus se revuelve inquieto. Mete presión a ERC y saca del cajón de las grandes ideas..., ¡otro referéndum! ¿Qué puede salir mal?

Las restricciones van levantándose. Los cocineros vuelven a los fogones y los niños, a los parques. Los amigos se citan en verbenas con aroma de pólvora y salitre, pero todo continúa envuelto en un halo fantasmagórico. Es difícil desprenderse del pellejo de la irrealidad.

El mundo convulsiona. La pandemia llena los cementerios y propulsa una depresión económica que hará historia. El emperador de Occidente es una broma de mal gusto, un esperpento ante el desafío geoestratégico, económico, tecnológico y cultural de Oriente. Europa intenta enmendar su insolidaridad lacerante de la última década y media. La patronal y los sindicatos españoles hacen votos por un compromiso social y Sánchez amplía, mal que bien, su margen hipotético de alianzas cara a los Presupuestos de la reconstrucción. En Catalunya, el presidente de una Generalitat quebrada y fosilizada  desde mucho antes de la eclosión del virus se revuelve inquieto. Torra mete presión a ERC y saca del cajón de las grandes ideas…, ¡otro referéndum! ¿Qué puede salir mal?

Menú del día

La historia, como estableció el filósofo alemán Hegel, muestra una marcada tendencia a repetirse. Su compatriota Marx le enmendó luego en El 18 brumario de Luis Bonaparte con la idea de que la historia sucede la primera vez en forma de tragedia y se repite con hechuras de farsa. Pero ninguno de los dos alemanes universales apuntó que la historia puede suceder la primera vez como farsa y la segunda también. Torra ha desencuadernado de un plumazo a Hegel y a Marx.

En Catalunya no hay Gobierno, hay propaganda. Esto no es un efecto sobrevenido del coronavirus: es el menú del día desde hace casi una década. El otoño traerá elecciones autonómicas. Antes de acabar con Hegel y Marx, Torra había sugerido a algunos líderes de la oposición que no esperará a la ratificación de su condena para llamar a las urnas. Hasta entonces, y probablemente después también, menú del día y ración doble.