LA CLAVE

Es un mundo extraño

El domingo empieza la 'nueva normalidad': miedo, extrañeza, normas de nuevo cuño, control social, pobreza, rebelión, tronadas profecías... Mucho de ello ya ha llegado

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Una gaviota se come una paloma en Barcelona.

Una gaviota se come una paloma en Barcelona. / RICARD CUGAT

Este domingo empezaremos a saborear la mal llamada 'nueva normalidad'. No sabemos cuánto durará ni en qué consistirá exactamente, pero será todo menos normalidad. Algún graciosete televisivo ya le ha puesto nombre, quizá ofensivo pero más ajustado a lo que nos espera: 'subnormalidad' o, si quieren ser más correctos, 'nueva realidad'. 

En cualquier caso, las etiquetas empleadas para calificar la que se avecina parecen nombres de sectas 'new age' o de organizaciones malignas, hermanas de la Nueva Orden de Star Wars. Quizá todo es una señal de lo que viene. Miedo, extrañeza, normas de nuevo cuño, control social, pobreza, rebelión, tronadas profecías y teorías de la conspiración... Mucho de ello ya ha llegado: hay quien ha revisado el calendario maya del fin del mundo según el cual todo se va al garete el 21 de junio, como el estado de alarma, y hay quien se dedica, como Miguel Bosé, a dar rienda suelta a sus delirios conspiranoicos.

Hace años que los barceloneses vemos una cruel escena animal que durante el confinamiento y la desescalada se ha multiplicado. Gaviotas envalentonadas se adentran en la ciudad y salen a la caza de palomas, muchas veces enfermas, a las que devoran en un santiamén. Los restos mutilados de las aves salpican muchas aceras de Barcelona.

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Tras lo que hemos pasado, y sin saber aún qué nos depara el futuro, la imagen de la gaviota con el cadáver en el pico en una calle del Eixample puede ser el símbolo inquietante de la 'nueva realidad'. Sufrimiento, desconfianza y esperanza en que la desgracia no le toque a uno.

Ese lado inquietante de la normalidad supo verlo mejor que nadie David Lynch, el autor de, entre otras muchas joyas, 'Blue Velvet'. En esa película de 1986, tras un terrorífico retrato de la América profunda y 'normal' iniciado con el hallazgo en un jardín de una oreja seccionada repleta de hormigas, los personajes encarnados por Laura Dern y Kyle MacLachlan concluían: "Es un mundo extraño".