Al contrataque

Lo real y lo absurdo

En la vida real más de 20.000 personas se han quedado sin trabajo porque cierra una fábrica de coches. En la vida virtual la discusión se centra en que los manifestantes que han perdido el trabajo se expresan en castellano

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Trabajadores de Nissan protestan por el cierre de la planta de la Zona Franca, ante un concesionario de la marca en Granollers.

Trabajadores de Nissan protestan por el cierre de la planta de la Zona Franca, ante un concesionario de la marca en Granollers. / GETTY IMAGES / DAVID RAMOS

En la vida real las colas del hambre dan la vuelta a la manzana, tienes que llegar temprano si no quieres quedarte sin nada e irte a dormir con el estómago vacío. Los carteles que te dicen que tu ciudad es poderosa y los discursos que te cuentan que este es el mejor país posible tendrían que servirte de consuelo. En la vida virtual la discusión absurda de turno gira alrededor de una fotografía absurda que se ha hecho la alcaldesa en su cama.

En la vida real más de 20.000 personas se han quedado sin trabajo porque la fábrica de coches que ha recibido sustanciosas subvenciones para no cerrar ha decidido aprovechar el momento para contribuir a incrementar los índices de miseria. En la vida virtual la discusión más importante se centra en el hecho de que los manifestantes que han perdido el trabajo se expresan en castellano y no en la lengua del país. Parece ser que si quieres gritar tu indignación, rabia, impotencia y desesperación antes tienes que acordarte de salvar el idioma del lugar en el que vives, esa tendría que ser tu prioridad. También parece ser que cuando los trabajadores de la televisión pública catalana van a cubrir una noticia, no pueden conformarse con recoger los testimonios que se encuentren, ahora al periodista también se le pide que edite la realidad para adecuarla lingüísticamente. ¿Y por qué no un 'casting' entre los manifestantes para escoger al que sea buen catalán?

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En la vida real los temporeros duermen al raso porque a nadie se le ha ocurrido que estaría bien que pudieran disponer de alojamiento digno mientras nos recogen las cerezas y los melocotones. Hay segregación urbanística, escolar, administrativa y quienes tienen un determinado origen se enfrentan a enormes dificultades para sobrevivir y progresar. En la vida virtual el tema más importante es retirar la estatua de Colón o 'Lo que el viento se llevó'.

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En la vida real siguen las noticias de asesinatos machistas y las consultas por violencia de género se han multiplicado exponencialmente durante el confinamiento. En la vida virtual la indignación la provoca J. K. Rowling por decir que las que menstrúan son mujeres.

Y así todo.