10 jul 2020

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DOS MIRADAS

Trabajadores de Nissan protestan por el cierre de la planta de la Zona Franca, ante un concesionario de la marca en Granollers.

GETTY IMAGES / DAVID RAMOS

Dos bandos

Emma Riverola

El cierre de la planta de Nissan en Barcelona ha servido para cargar contra Sánchez y encajar, con calzador, filias y fobias ideológicas

Tan pronto como Nissan confirmó que cerraba sus fábricas catalanas,  Carles Puigdemont escribió en Twitter: "El cierre de Nissan es un golpe muy duro para miles de familias y negocios, para el país entero. @sanchezcastejon creyó que lo resolvía con una conversación en Davos. Y se vanagloriaba. Parece evidente que el interés que puso en combatir el 1 de octubre no lo puso en salvar Nissan". 

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Santiago Abascal (Vox) tuiteó: "El Gobierno no escuchó a los trabajadores, como no escucharon a los agricultores de la naranja. Hoy vemos las consecuencias: 500 posibles despidos en Alcoa que se suman a los más de 3.000 directos en Nissan. Ellos prefieren la propaganda ecológica a la realidad de los españoles".

Ni Pedro Sánchez era presidente cuando el 1-O ni el cierre de Nissan tiene nada que ver con la ecología. Dos tuits y el mismo esquema: apoyo a los trabajadores, carga contra Sánchez y encaje, con calzador, de las filias y las fobias ideológicas. Lo cierto es que tanto el Gobierno como el Govern han tratado de evitar el cierre y ambos están comprometidos en la búsqueda de soluciones. Luz y sombra. Verdad o mentira. Este es el único bando.