28 may 2020

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LA CLAVE

Pablo Iglesias junto a Nadia Calviño en un pleno del Congreso.

DAVID CASTRO

Vicio en el Congreso

Luis Mauri

La quiebra del diálogo entre los sindicatos y la patronal encierra más peligros para la reconstrucción pospandémica que cualquier cálculo aritmético en el Congreso. Un cordón umbilical une la recuperación a la concertación social

Un buen puñado de misterios insondables jalonan la historia de la humanidad. Enigmas, conspiraciones secretas, arcanos impenetrables. El asesinato de John F. Kennedy (1963), el origen tecnológico del mecanismo de Anticitera (150 a.C.), la identidad de Jack el Destripador (1888), la desaparición de la aviadora Amelia Earhart (1937)…, y ahora el pacto PSOE-Podemos-Bildu sobre la derogación íntegra y exprés de la reforma laboral del PP.

El entuerto ha cimbreado y debilitado la coalición gubernamental. Ha indispuesto al Ejecutivo con sus principales aliados de la investidura, el PNV ERC, que sin duda ya han multiplicado el precio de su apoyo en próximos episodios. Ha causado enojo en las filas socialistas y también, aunque más sordo, en las moradas: la contrariedad de la ministra Díaz (Trabajo) da la medida. Ha encendido una alerta en BruselasHa robustecido a la vicepresidenta Calviño, antagonista de su homólogo Iglesias...

Nada de todo esto es nuclear ni irreversible. La gran amenaza que emergía, o emerge, de este desacierto se cierne sobre el pacto social. El acuerdo PSOE-Podemos-Bildu, tan llamativo como inane, podía haber sido, o es, una zancadilla a la concertación social. Este es el principal vicio de la operación urdida en el Congreso: ahuyenta a la patronal e incomoda a los sindicatos en plena negociación sobre la reconstrucción pospandémica. Calviño y la ministra Montero, también Díaz, saben que la quiebra del diálogo social encierra hoy más peligros que cualquier cálculo aritmético en el Congreso. Un cordón umbilical une la recuperación a la concertación.

¿Y si no hay misterio?

¿Por qué, el fiasco? ¿Para equilibrar el pacto con Cs? ¿Para subrayar el perfil del socio minoritario de la coalición, tarea siempre lógica de quien quiere evitar agonizar bajo el peso del mayoritario? ¿Por miedo a perder una votación muy ajustada? Todo misterio requiere un puñado de preguntas inexplicables. ¿Y si no hubiera misterio, sino un simple y mayúsculo disparate?