13 ago 2020

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Los protagonistas de ’The Good Fight’, en una foto promocional de la serie de la CBS.   

JOE PUGLIESE (CBS)

El 'show' continúa

Mikel Lejarza

Escribir sobre lo que en el mundo del deporte ha pasado los dos últimos meses permitiría muchos comentarios, pero pocos juicios de valor al estar las competiciones paradas. Por el contrario, en cuanto a series de televisión el 'show' continúa y ahora, además, con más tiempo para su consumo. Finalizó 'Modern family' (Fox), y aunque ha llegado al final excesivamente agotada de ideas y tramas, queda como una de las mejores 'sitcoms' de los últimos años y deja para el recuerdo varios personajes memorables a los que seguiremos viendo en las repeticiones que con seguridad ofrecerán las plataformas. Es lo bueno que tienen las comedias, los buenos chistes no cansan nunca, lo que les permite alargar su explotación más allá de sus primeros pases.

La nueva temporada de 'The good fight' (Movistar) está siendo menos política que la anterior e igual de enrevesada en la búsqueda de historias originales; y aunque cada vez sorprende menos y cuando lo hace no es para bien (envolver en látex a la protagonista, por ejemplo) mantiene un nivel medio que contentará a sus fieles, aunque dudo que haga aumentar el número de estos.

Otra serie que ya se ha convertido en clásica es 'Billions' (Movistar). Todo en ella está bien, aunque lo que sucede ya ha sido contado en temporadas anteriores. Hubiera sido muy interesante introducir en las vidas de estos lobos de Wall Street la irrupción del covid-19 y sus consecuencias. Si no se devoran los unos a los otros hasta desaparecer, quizás en la siguiente podamos saberlo.

'Bosch' (Amazon) es como esos vinos que no defraudan, pero que tampoco sorprenden. Un 'thriller' policiaco tradicional contado en un estilo clásico, con el ritmo, la dirección y las historias de las buenas películas de detectives de los años 70 del siglo pasado. No es un deportivo último modelo, pero sí un coche de alta gama de los de siempre que ofrece exactamente lo que promete.

'Hollywood' (Netflix), sin embargo, quiere epatar. Por algo lleva la firma de Ryan Murphy. Exagerada, lujosa, barroca; es capaz de convertir al Jim Parsons que hizo de Sheldon Cooper un personaje legendario y querido por todo el mundo, en un ser odioso y repugnante. Todo por mostrar que Murphy se atreve a lo que otros muchos no, con tal de aparecer como la última frontera de la modernidad. Pero su discurso en el que el sexo siempre lo explica al final todo es cansino, desagradable, y repite clichés hasta aburrir.

Mucho menos ambiciosa, pero con dos protagonistas en estado de gracia y una trama llena de humor y verdad, es 'Ciclos'. No cambiará la historia de la televisión, pero la serie de Apple es lo más fresco y amable que uno puede encontrar como compañía en estos días de desasosiego.

'Upload' (Amazon) tiene su gracia y se plantea como en el futuro se podría vivir tras fallecer. Visualmente fantástica, su problema reside en que la idea es magnífica para un largometraje, pero se queda corta para una serie. Calidad contrastada e interesante para adultos, la hay siempre en HBO: 'La conjura contra América'; 'Mrs. América' o 'El visitante' están entre lo más potente de lo que llevamos de año. 'After life' (Netflix) es perfecta para levantar la moral, algo de lo que estamos necesitados; 'Unorthodox' es el marisco que Netflix nos ofrece entre golosinas y patatas fritas; y 'La línea invisible' demuestra que nuestras series pueden competir cuando se acierta con una historia interesante.