13 ago 2020

Ir a contenido

La otra cara de la pandemia

Fernando Colomo, en un fotograma de ’Diarios de la cuarentena’, la comedia de TVE grabada por los propios protagonistas desde sus casas durante el confinamiento.

TVE

Humor en tiempo de crisis

Imma Sust

Muchos son los que consideran que no hay que reírse en momentos como este, pero estar amargados tampoco ayuda

Mucho cine estamos viendo estos días. A mí me ha dado por hacer maratones de mis directores preferidos. Ahora estoy con Woody Allen. Viendo uno de sus clásicos 'Delitos y faltas', me encuentro con un diálogo que, aunque lo he escuchado un millón de veces, ahora tiene más fuerza que nunca. La escena es la siguiente. Un productor de televisión dice la magistral frase mirando a cámara: "Lo curioso de Nueva York es que hay tanta miseria, dolor y locura... Es lo primero de una comedia. Pero debes distanciarlo. La comedia es tragedia y tiempo”.

Ok. Uno puede reírse de lo que sea siempre y cuando haya pasado un tiempo prudencial. 'La vida es bella' es gran ejemplo de ello. ¡Hace humor de nada más y nada menos que del Holocausto! ¿Pero qué hacemos con todo lo que nos está pasando ahora? ¿Hay que esperar muchos años para poder reírnos del coronavirus y el confinamiento brutal que estamos sufriendo? ¿Saben qué les digo? Que muchos hablan de esa famosa frase de Woody Allen, pero aunque el guion era suyo no la decía él. El personaje encargado de transmitir ese mensaje era un tipo egocéntrico y bastante insoportable. Y me di cuenta viendo la película en pleno confinamiento. Ese señor no tiene razón. Hay que reírse del presente y en el presente. Al vivir confinados, nos hemos dado cuenta de que hay que vivir al día y no pensar en el futuro. ¿Cómo pagaremos el alquiler? ¿Qué haremos con el negocio? No lo pienses más. Aguanta un día más y tira. Cuando todo esto acabe ya decidiremos qué hacemos. 

Más o menos, esta regla la seguimos todos si no queremos perder la cabeza. Pero si hay algo que nos ayuda y no podemos dejar para más adelante es el sentido del humor. Hace que segreguemos endorfinas, que frivolicemos un poco, saquemos hierro al asunto y sigamos adelante con más fuerza. No podemos vivir amargados. El otro día, me topé con un hilo de Twitter donde un montón de personas insultaban a unos médicos que entre guardia y guardia hacían vídeos divertidos bailando y cantando. ¡Los insultaban! ¡A los médicos! Por intentar por unos segundos ser felices y no pensar en todo lo que tienen que soportar física y mentalmente. En Televisión Española, han estrenado una serie cómica llamada 'Diarios de la cuarentena'. Pues también ha recibido un montón de críticas.

El ejemplo de Neus Català

¿Qué es esto de intentar divertir o distraer a la gente? ¡Qué barbaridad! Pues sí, muchos son los que consideran que no hay que reírse en momentos de crisis. Por lo visto, estar amargado, no sonreír y darle vueltas a lo malo todo el rato ayuda mucho. Pues déjenme que les cuente algo. Eso no ayuda, en absoluto. Y si tú quieres vivir amargado, me parece muy bien, es tu elección, pero déjanos a los que intentamos ver el lado positivo de la vida, intentar superar esto con alegría. Si nos quitan la alegría, nos lo quitan todo. Neus Català, superviviente del campo nazi de Ravensbrück, me dijo un día: "Nunca me he reído tanto como en el campo. Hacíamos muchas bromas para no dejarnos llevar por el horror. Reír es algo que te saca la amargura de dentro". Eso decía Neus Català.

¿Y nosotros no podemos dejar que los médicos hagan memes? ¿Hay algo peor que estar en un campo nazi? Creo que, si Neus Català sobrevivió al Holocausto, fue, entre muchas otras cosas, gracias a su carácter fuerte y su sentido del humor. No le dio por esperar a que pasara el tiempo. En su caso la comedia era tragedia y supervivencia. Podemos y debemos reírnos de todo. No nos queda otra. Y esto que nos está pasando da para muchas reflexiones, chistes y memes. Por suerte, tenemos internet y podemos seguir a quien queramos. Y gracias a las redes, tenemos a muchas personas divertidas que con su talento y sentido del humor nos sacan cada día una sonrisa. No les insultemos y vamos a aplaudirles bien fuerte.

El cine es una gran fuente de humor negro y risas. Os propongo películas como 'La vida de Brian', 'Trainspotting', 'Malditos bastardos', 'Aterriza como puedas', 'Full Monty', 'Parásitos' y 'El gran dictador'. Todas tratan temas tabú como la muerte, la adicción a las drogas, el Holocausto, las catástrofes aéreas, la religión y la pobreza. La vida es tragicomedia y hay que saber convivir con ella como hacemos cuando vamos al cine. No tiene sentido quedarnos solo con una parte de la historia y encima la dramática. Quiero pensar que esto es una consecuencia de la educación heteropatriarcal y religiosa que nos machaca con la culpa. Pero hay que sacarse todas estas telarañas de encima y reír. En serio. No nos queda otra que reírnos de esto.