28 oct 2020

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Ideas

'El Hoyo' de la vida

'El Hoyo' de la vida

Mónica Vázquez

Una película de ciencia ficción que te lleva a la oscuridad de un dilema moral

Por fin he visto 'El Hoyo'. Me quiero referir a la película de Galder Gaztelu-Urrutia en Netflix, aunque en los días que estamos viviendo, a veces ya no sé ni lo que digo. Quizá no sea, también hay que decirlo, el momento más oportuno para ver esta película. O quizá, por todos esos motivos por los que nos costaría no apartar la mirada del televisor, sea exactamente el momento idóneo para hacerlo. Ahora, que no podemos escapar de nuestra realidad acelerando el ritmo de nuestro consumismo vital. Ahora, que no tenemos dónde escondernos del mundo que hemos creado. 

'El Hoyo' es una película de ciencia ficción que te lleva a la oscuridad de un dilema moral; un ejercicio estético que nos anima a asomarnos al vacío de nuestro reflejo como sociedad. Parece una cárcel en un principio, o quizá un experimento social: un conjunto de celdas ordenadas verticalmente, conectadas por un agujero en techo y suelo por el que se desliza una mesa de piedra llena de comida, o más bien los restos de ésta. Acompañamos a nuestro ancla narrativo, el personaje principal, según va siendo cambiado de nivel mes tras mes. Vemos cómo intenta amoldarse a su nueva realidad cada vez que esto pasa, y cómo poco a poco va perdiendo su humanidad, dejándose llevar.

Los personajes, de una consistencia emocional fascinante, te llevan de la mano hacia el centro de tu consciencia y te apremian a que te quedes allí un rato, pensando en todas esas cosas en las que has evitado pensar durante años. La injusticia social. El racismo. La naturaleza pegajosa y aleatoria del privilegio, que azota el mundo con el desdén de quien ha tenido suerte en la vida. 

Y cuando acabas la película te das cuenta de en qué nivel has estado toda tu vida. Te retuerces en tu verdad e imaginas cómo sería de distinto el mundo si todos estuviésemos a la altura de nuestra suerte. Si nos cuidásemos más. Si mirásemos por la sociedad tanto como por nosotros mismos. Porque toda historia es compartida, y en este juego multi-partida que es la vida, todo puede pasar. Incluso lo más peregrino y preocupante, como una pandemia mundial.