07 jun 2020

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Edfitorial

El drama de las residencias

Se necesita un gran esfuerzo para detener la intolerable situación en los geriátricos, con los ancianos expuestos al covid-19

El drama de las residencias

DAVID CASTRO

Si la pandemia del coronavirus está produciendo una devastación inimaginable en todo el mundo, hay un sector en el que el drama es aún mayor, el de las residencias geriátricas. En toda España, pero especialmente en Madrid y en Catalunya, centenares de ancianos están sucumbiendo al coronavirus en proporciones dramáticas. La lucha contra el covid-19 es muy difícil, pero algunas de las tragedias vividas en las residencias para ancianos se han visto agravadas por la situación de abandono y desamparo en que se encontraban los centros. En Catalunya se ha conocido este miércoles que el número de ancianos fallecidos en residencias en marzo es el doble del hasta ahora admitido por el Departament de Salut, que lo cifró el viernes en 151 muertes, cifra que la Conselleria d’Afers Socials, de la que dependen los geriátricos, elevó a 362. Pero es posible que el número real sea aún mayor.

La primera crítica a esta situación debe dirigirse a la falta de transparencia de los departamentos concernidos porque el dato de los 362 fallecidos solo se ha hecho público después de que el presidente de la Associació Professional Catalana de Directors de Centres i Serveis d’Atenció a la Dependència (Ascad) denunciara que la cifra real podía superar en un 50% la oficial. La situación de los geriátricos es crítica por la falta de recursos, de material de protección para los trabajadores, de personal y de test de detección. Tampoco hay medios para desinfectar los geriátricos por lo que no se entiende que solo hayan sido autorizadas 17 intervenciones de la Unidad Militar de Emergencias. Según los datos oficiales, hay un 14% de contagiados, un 44% de los establecimientos tienen sintomatología del virus y la tasa de mortalidad es del 0,5%, pero el Govern se consuela con que Catalunya «está por debajo de Madrid, con un 50% más de muertes, y de Italia, con un 30%». Catalunya, donde la mayoría de las plazas públicas son concertadas, es la comunidad autónoma con la lista de espera más larga para acceder a una residencia.

Trasladar las culpas o compararse con Madrid es una especialidad del actual Govern de la Generalitat.  La portavoz del Govern, Meritxell Budó, se ha limitado a anunciar una próxima reunión entre el ‘president’ Quim Torra y el ‘conseller’ de Afers Socials, Chakir el Homrani. Las críticas por la situación dramática de los geriátricos son un clamor entre los grupos parlamentarios, incluido Junts per Catalunya (en privado, la ‘conselleria’ la dirige  ERC), que han aportado algunas ideas valiosas para paliar el problema. Ciutadans propone que los trabajadores de los centros de día clausurados sean contratados por las residencias y los Comuns, que denuncian la privatización en el sector, piden que los geriátricos dependan de la Conselleria de Salut, lo que parece más lógico en las actuales circunstancias. El Govern prepara un plan para aislar a los contagiados y medicalizar los centros, pero no parece una medida suficiente a la vista de la experiencia y se necesita un mayor esfuerzo para parar los efectos del virus entre los más vulnerables.