27 sep 2020

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ANÁLISIS

Bartomeu habla con Messi, Suárez y Vidal en el avión que transportaba al Barça a Catar para la Supercopa de España. 

el periódico

Esperando el gesto de los futbolistas

Albert Guasch

Esto decía el otro día Iñaki Williams en el programa 'El partidazo'. «Queremos lo mejor para el club y si una de las soluciones es reducirnos el sueldo para que estuviese mejor, creo que no habría ningún problema dentro del vestuario del Athletic». Nadie ha oído algo similar de los futbolistas del Barça. Entrevistas dan pocas, pero canales para comunicarse con el mundo les sobra. Lo hacen para participar en lúdicos desafíos por las redes sociales. También para mostrar que se mantienen en forma. Pero no ha habido una declaración explícita de compromiso y complicidad con la delicada situación que objetivamente atraviesa la entidad azulgrana por culpa del coronavirus. 

En realidad lo que se sabe es que como colectivo no han aceptado las condiciones de rebaja salarial que les quiere imponer la directiva. Muchos se harán cargo de que ellos, los 20 millonarios, no pueden mantenerse ajenos a la sangría que padece la entidad y que afectará a cientos de trabajadores del mismo club sin sus privilegiados sueldos. Los habrá que analicen, en cambio, con desconfianza una reducción que, en verdad, no les afectará tanto en el cómputo anual. ¿Qué es para ellos un 70% de un par o tres de meses?

Silencio táctico

Todos tendrán presiones de la AFE, el gremio de futbolistas, para que no vayan por su cuenta, y deberán consultar con sus asesores y agentes, y es lógico que así sea. Pero este silencio táctico desde sus casas con jardín amplio no ayuda a renovar votos de simpatía. Algunos lo compensan o compensarán con acciones solidarias, con Messi siempre a la cabeza también en este terreno. Pero sorprende este distanciamento, no con la directiva, que viene de lejos y ellos sabrán, sino con la misma entidad que lleva años convirtiéndola en la plantilla mejor pagada del mundo. Quizá solo están perplejos, y pronto veremos un gesto.