06 jun 2020

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Dos miradas

Clase vacía de alumnos en el Colegio Teresa Berganza de Madrid.

DAVID CASTRO

El pasado viernes, escuchaba en Catalunya Ràdio a Francesc Freixanet, el director del Institut Escola Antaviana, de Nou Barris. Le preguntaban sobre la primera semana sin aulas, querían saber cómo lo hacían para mantener el contacto con los alumnos, qué tipo de acciones pedagógicas estaban llevando a cabo, qué temario nuevo podían ofrecer. Hay muchas herramientas educativas, muchas posibilidades en la red, muchos modos de traspasar esta frontera impuesta por las circunstancias. 

Sé a ciencia cierta que Antaviana, como muchos otros centros, dispone de los mecanismos necesarios para que, como decía Freixanet, "los alumnos no se oxiden". Pero su intervención fue mucho más allá. En un entorno muy complicado, con una intensa precariedad, grandes dificultades económicas, alimentarias y de vivienda, resistir no es nada fácil. La lección de Freixanet fue de orden moral, una síntesis explícita de lo que significa educar, un compendio de la sustancia del maestro. "Lo más importante, ahora, es ser cercanos, humanizar mucho, acompañarlos". Estar presente.

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