Los derechos de la mujer

Vosotros seguís, nosotras seguimos

Mientras sigáis sin sentiros interpelados por las situaciones de desigualdad, seguiremos haciendo de cada 8-M un día de reivindicación

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Acción de la Asamblea Feminista de Valencia contra las violaciones.

Acción de la Asamblea Feminista de Valencia contra las violaciones. / EFE / MANUEL BRUQUE

A todas nosotras, con nuestras vidas y nuestros cuerpos y nuestros nombres, nos seguís tratando de forma diferente.

Nos seguís (seguimos) llamando 'guapas' cuando somos niñas –y no listas, divertidas, inteligentes– y dejando claro que se espera que seamos buenas, prudentes, sensatas. Nos seguís sexualizando durante la adolescencia y seguís teniendo fantasías con lolitas creyendo que no está mal hacerlo, creyendo que la relación es simétrica y correcta, cuando no lo es.

Nos seguís preguntando cómo hacer muchas cosas del hogar, como si hubiésemos nacido con el manual de tareas domésticas incrustado en el cerebro. Y seguís tardando unos segundos – minutos– más que vuestras parejas o hijas en levantaros a recoger la mesa, sacar la basura, comprar los regalos de navidad.

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Seguís sirviéndoles las cervezas a ellos y la coca-cola a nosotras. Dándole la cuenta de la cena a nuestro acompañante. Seguís decidiendo por nosotras si gestar o no, cómo dar a luz, cómo alimentar a nuestro bebé y cómo ser buenas madres. Decidís que podemos sacrificar nuestras ambiciones profesionales sin preguntarnos o haciéndonos escoger. Seguimos cobrando un 22% menos que vosotros sin que os creáis parte del problema, siendo cómplices. Seguimos sufriendo más desempleo y menos oportunidades. Seguimos teniendo un techo de cristal que parece no acabar y seguís controlando los mecanismos de decisión. Seguimos siendo cuotas de obligado cumplimiento –y menos mal de las cuotas-.

Nos seguís hablando con paternalismo y nos seguís dando consejos que no pedimos. Nos seguís considerando débiles si somos tiernas, frágiles si nos mostramos vulnerables y arrogantes si somos fuertes y lideramos. Nos seguís mirando de abajo arriba y nos seguís haciendo comentarios que creéis halagadores sobre nuestro físico.

Violentadas en infinidad de contextos

Nos seguís violentando en infinidad de contextos durante cualquier momento del día. Nos seguís invadiendo el espacio corporal sin nuestro consentimiento. Seguís abriendo las piernas en el transporte público y acercándoos demasiado en ambientes laborales. Nos seguís agrediendo de multitud de formas y os seguís riendo con el machismo cultural. Seguís callando ante las situaciones violentas y ante las desigualdades si salís beneficiados.

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Seguís sin creernos cuando vamos a las comisarías a denunciar. Seguís poniendo en duda los hechos que explicamos y preguntando qué habíamos hecho nosotras para provocar. Nos seguís maltratando psicológicamente, llevándonos a un rincón de donde casi no se puede salir. Nos seguís violando, y cada vez más, lo hacéis en grupo y lo compartís con más hombres. Seguimos muriendo a manos de nuestras parejas, nuestros familiares, de desconocidos.

Mientras sigáis sin sentiros interpelados por alguna de estas situaciones, mientras haya algunas de vosotras que sigáis pensando que es exagerado, grotesco, irreal, seguiremos viviendo en desigualdad y reivindicando los derechos de todas. Y haciendo de cada 8-M un día de reivindicación y de cada día del año un día de pequeñas luchas compartidas