01 dic 2020

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Al contrataque

Pasajeras con mascarilla en el aeropuerto de Barcelona. 

REUTERS / NACHO DOCE

Pilar, no tosas

Carles Francino

El terremoto económico y social causado por el dichoso coronavirus chino es la última prueba de que habitamos en el imperio del miedo

Mi padre era un gran aficionado al refranero y uno de sus preferidos era: "El miedo guarda la viña". Solía utilizarlo cuando veíamos un partido de fútbol y alguien retrasaba el balón al portero. Creo que hoy alucinaría con el nuevo papel de los guardametas como pasadores, pero agotaría el refrán de marras porque habitamos en el imperio del miedo. El terremoto económico y social provocado por el dichoso coronavirus chino es la última prueba y creo que todos haríamos bien en reflexionar; también los periodistas.

Un somero repaso a los datos de contagios y muertes que ha provocado el covid-19 se queda en tamaño liliputiense ante el alarmista despliegue mediático.  Programas especiales a todo trapo, corresponsales con mascarilla, gráficos del bicho en tecnicolor, titulares apocalípticos, goteo incesante de infectados… O sea, toda la panoplia de efectos especiales para convertir la información en espectáculo y acojonar al personal. Por no hablar de algunos tertulianos todoterreno; en esa fauna sí que habitan virus peligrosos. Y si le añadimos las redes sociales, con la tormenta de necedad y mala leche en forma de bulos, pues ya lo tenemos todo.

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El triunfo de la ignorancia

La otra tarde en 'La ventana' nos reímos -para no llorar- cuando una mujer de nombre Pilar nos contó lo ocurrido en una farmacia de Peñíscola. Ella entró tosiendo para comprar un jarabe, primero la miraron con cara rara, después el resto de clientes se marcharon, alguno le espetó que se fuera al hospital e incluso los profesionales de la propia farmacia retrocedieron para atenderla. Psicosis en estado puro. Pilar ya no tose, pero le han quedado una pena y un cabreo del doce por este episodio, que el científico Carlos López Otín, presente en ese momento en la radio, definió como "el triunfo de la ignorancia". Me temo que hoy somos una sociedad mucho más temerosa e hipocondriaca; tal vez porque hay algo entre perverso y adictivo en el bucle de los pensamientos negativos, pero también porque lo alimentamos.

Anna García Hom y Ramón Moles han escrito un 'Manual sobre el miedo', donde recuerdan que los seres humanos somos los únicos animales capaces de tener miedo no solo a lo real, sino también a lo imaginado. Por eso triunfa lo irracional. Y ahí tenemos, por ejemplo, a la persona agobiada por el coronavirus, pero que no se ha vacunado contra la gripe y que al primer estornudo colapsará donde tenía que haberlo hecho. Y además es posible que fume, pero ¡oh, milagro! resulta que ese miedo ya lo tiene neutralizado. O normalizado. Craso error. Este domingo hace 27 años que mi padre murió por culpa del puñetero tabaco, por no hacer caso a su refrán. Hay miedos que salvan, pero hay otros que matan. Y algunos son directamente ridículos.

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