Dos muertos que esperan resucitar en las municipales francesas

Los republicanos han cambiado dos veces de líder y los socialistas han perdido todas las elecciones celebradas desde 2014 pero mantienen su implantación local

Se lee en minutos
El presidente francés, Emmanuel Macron.

El presidente francés, Emmanuel Macron. / THIERRY ROGE (DPA)

La irrupción de Emmanuel Macron y La República en Marcha (LREM) fue un terremoto de tal magnitud que los dos partidos que habían sostenido la Quinta República francesa quedaron reducidos casi a la nada. Los Republicanos (LR) han cambiado dos veces de líder después de Nicolas Sarkozy y el Partido Socialista (PS) ha perdido todas las elecciones celebradas después del 2014, la última convocatoria de municipales. Mantienen, sin embargo, su implantación local y por eso esperan que las municipales de marzo (días 15 y 22) sean las de su resurrección política. En las últimas elecciones nacionales, las europeas del año pasado, LR se hundieron hasta el 8,5% de los votos y los socialistas aún cayeron más (6,2%, el último de los grandes partidos).

Después del experimento fracasado de Laurent Wauquiez, que aún giró más a la derecha que Sarkozy, LR eligieron en octubre un nuevo presidente, Christian Jacob, el jefe del grupo parlamentario en la Asamblea Nacional. Jacob defiende un política "social y popular", moderada y europeísta. Su objetivo en estas municipales es al menos conservar la gran cosecha que la derecha logró hace seis años, cuando pudo gobernar en la mitad de las 50 ciudades mayores de 100.000 habitantes y arrebató a la izquierda Saint-Etienne, Tourcoing, Limoges, Nervers, Dunkerque, Belfort, Angulema, Périgueux, Amiens, Pau, Angers y Quimper. Para este propósito, la derecha puede beneficiarse de la debilidad territorial y política del macronismo, que ya da por perdidas las municipales. Además de en las ciudades ganadas a la izquierda, LR parten también como favoritos en Toulouse y Niza.

El PS, descapitalizado

El PS ha perdido en cinco años un tercio de los cuadros del partido y un 63% de los 156 secretarios nacionales y miembros del consejo nacional han dejado sus funciones, según una investigación de 'Le Monde'. El partido está descapitalizado, pero aún conserva la mayoría de las 250 localidades de más de 10.000 habitantes en poder de la izquierda. Por eso la prioridad de su primer secretario, Olivier Faure, es aprovechar las municipales para armar una alternativa a Macron con una alianza de "una nueva izquierda, francesa y europea".

Las encuestas dan al PS favorito para mantener París, Nantes, Rennes, Lille, Clermont-Ferrand, Brest y Le Mans, y para hacerse con Nancy. Los socialistas se enfrentan, sin embargo, a la subida en todo el país de los ecologistas de Europa Ecología Los Verdes (EELV), que aspiran a presentarles batalla en París, Lille, Nantes y Rennes.

Los ecologistas pueden confirmar en las municipales que son, como ya ocurrió en las europeas (13,5%), la tercera vía entre LREM y el Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen. EELV está bien colocado en Ruán, Montpellier, Burdeos, Besançon, Nîmes, Perpinyà y Lyón. Ahora, los verdes solo gobiernan una gran ciudad, Grenoble.

Te puede interesar

La lista en las europeas estuvo encabezada por Yannick Jadot, el auténtico líder político del partido, que comparte liderazgo con el líder orgánico, el secretario nacional, Julien Bayou, una bicefalia que puede traer problemas a la formación, que, sin embargo, se beneficia de la crisis climática –el ecologismo tiñe de verde todos los partidos--, de la insignificancia del PS y del decantamiento a la derecha de Macron.

Al ascenso de EELV contribuyen también la división y las querellas intestinas de La Francia Insumisa, de Jean-Luc Mélenchon (6,5% en las europeas), que prácticamente ha renunciado a dar la batalla como partido en las municipales para apoyar "listas ciudadanas".