04 ago 2020

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PRIMARIAS EN EEUU

El presidente de EEUU, Donald Trump, durante el mitin que dio en Las Vegas.

TOM DONOGUE (CONTACTO)

Algunos candidatos y un payaso

Rafael Vilasanjuan

Sin el menor sentido del ridículo Trump fue a Nevada a contrarrestar el impacto del debate haciendo de payaso: todo un síntoma de cómo se percibe la política ahora mismo en EEUU

En Las Vegas, la capital del juego y del estado de Nevada, se dio uno de los debates más duros, más críticos y demoledores entre candidatos demócratas. De hecho, los resultados en el caucus que se celebró el sábado todavía no definen ganadores en la batalla final, pero el debate público para llegar ya ha mostrado algunas tendencias de lo que puede ser la campaña.

Bernie Sanders gana y se destaca como líder en cabeza, pero Biden continúa adelante y el resto seguirán haciendo difíciles los pronósticos hasta el 'supermartes', el 3 de marzo, cuando 14 estados acaben ofreciendo ya unas tendencias claras de voto. 

Algunos de ellos como Florida, Texas y, sobre todo, California, son clave por el número de representantes que aportan a la elección final. Para los candidatos, el voto en Nevada era importante para correr con posibilidades la maratón de estos 10 días hasta llegar a la cita que acaba decidiendo un tercio de todos los compromisarios.

Pero si los resultados en Nevada son prematuros para decidir, el debate, en cambio, ha empezado a definir los márgenes en los que se moverán los demócratas. Un debate que tuvo dos candidatos muy significados, aunque ninguno de ellos haya recogido frutos en esta tanda.

Por un lado, Michel Bloomberg, el millonario que a última hora ha decidido empeñar unos cientos de millones para lanzarse a un ruedo que tiene difícil conquistar, participó, aunque no presentaba candidatura en Nevada, a la espera de los grandes estados. Pero Elisabeth Warren le dejó sin argumentos, al menos sin los argumentos que tradicionalmente apoya el electorado demócrata.

¿A quién buscan los demócratas?

Los resultados, de momento, tampoco acompañan a esta candidata que, sin estar tan escorada a la izquierda en temas laborales como Sanders, le adelanta en la defensa del feminismo y en lo que puede representar una clase media que ha perdido calidad de vida. Pero lo que puso de manifiesto durante el debate en Nevada es el dilema principal de la campaña: elegir a alguien capaz de ganar a Donald Trump o a alguien que represente los ideales del partido. ¿A quién buscan los demócratas? 

Sabemos que las primarias acaban siendo un espectáculo, y así están montadas, para que la emoción se mantenga hasta que, en el mes de julio, se decida quién será el rival del presidente. Mientras se resuelve el dilema demócrata, en medio del debate enemigo, el propio Trump ha entrado en campaña en Las Vegas para descalificar a todos sus rivales, con caricaturas y descalificaciones incluso por su aspecto físico, menos a Bloomberg, más millonario que él, al que solo por eso ya desprecia. 

Sin el menor sentido del ridículo Trump fue a Nevada a contrarrestar el impacto del debate haciendo de payaso. Todo un síntoma de cómo se percibe la política ahora mismo en EEUU y de la proyección de la primera potencia en el mundo, pero también de lo seguro que se siente de que ninguno de sus rivales será capaz de ganarle aunque siga haciendo el payaso. O, precisamente por eso, que es aún más triste.