02 oct 2020

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pantallas

Fani y Christofer en ’La isla de las tentaciones’.

MEDIASET

Lo excepcional

Mikel Lejarza

Una de las premisas más repetidas de la televisión de nuestros días mantiene que, frente a la enorme maquinaria de producción de series de ficción de las plataformas, la única defensa de las cadenas tradicionales consiste en apostar por el directo y la actualidad. Tiene lógica, porque Netflix, HBO, Amazon, Disney... ofrecen librerías inigualables de series y largometrajes, pero no nos cuentan nada de lo que ocurre  en nuestro entorno más cercano; de ahí que combatirles haciéndose fuertes en lo que ellos son débiles parece inteligente. Pero siempre hay excepciones que confirman las reglas. 'La isla de las tentaciones' es el último ejemplo. Porque el fenómeno televisivo de lo que llevamos de año llevaba grabado desde el pasado verano, y  su contenido nada tiene que ver con lo que definimos como actualidad.

El formato original se llamaba 'Temptation island'; escrito por Allyah Silverstein y Brendan Wentworth, fue producido por la Fox por primera vez en una isla de Belize en enero del 2001. Estrenada mes y medio después, se convirtió en un éxito instantáneo guiado por Mark L. Walberg, un  eficaz presentador de concursos hasta entonces. Pero su origen cabe situarlo incluso antes, en un formato de la productora Endemol titulado 'Blind faith' en el que se incluían la casi totalidad de los elementos fundamentales de lo que posteriormente se convertiría en 'La isla de las tentaciones'. A España, el formato llegó en el 2002 de la mano de Antena 3, que lo adaptó bajo el título de 'Confianza ciega' y con Francine Gálvez de presentadora. Desde su nacimiento, el 'reality' pasa ya de las 50 temporadas producidas en 18 países de Europa, América y Oceanía. Actualmente es propiedad de ITV Studios, la misma que la de 'Pasapalabra'.

Tras el abrupto final de la última edición de 'Gran hermano', Mediaset, forzada a sustituir al buque insignia de su oferta, decidió de manera apresurada rescatar el programa que había grabado meses antes, y estrenó 'La isla de las tentaciones' el pasado 9 de enero del 2020. Un formato similar al que había estrenado Antena 3 18 años antes; destinado inicialmente a emitirse únicamente en Cuatro; previamente grabado;  y tras la polémica surgida en 'Gran hermano', parecía un recurso de urgencia destinado a cubrir el espacio de tiempo necesario hasta la llegada de 'Supervivientes' y poco más.

Pero la maquinaria del grupo dirigido por Paolo Vasile sabe trabajar como nadie la transversalidad de sus productos y, a base de emisiones tanto en Tele 5 (las galas semanales presentadas por Mónica Naranjo) como en Cuatro (los debates de Sandra Barneda); más el hecho de que algunas de las parejas concursantes provenían del mundo generado por Mediaset en otros programas ('Gran hermano', 'First dates' y 'Mujeres y hombres y viceversa') obraron el milagro. Dicen que las audiencias bajan por la fragmentación. Su último programa en Cuatro es el programa más visto en dicho canal desde su nacimiento. Dicen que los jóvenes ya no ven la televisión. En la última gala del programa, el 42,2% de la audiencia tenía entre 13 y 24 años. Datos que confirman que en la tele generalista aún todo es posible, porque como dijera Oscar Wilde, "se puede resistir todo, menos las tentaciones".