01 abr 2020

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Reconstrucción virtual del edificio del Hermitage de Barcelona.

El Hermitage: los dilemas

José María Álvarez de Lara Morel

En Barcelona o en Madrid, el proyecto necesitará ayudas financieras del sector público y del privado para evitar el fracaso financiero

El proyecto de franquicia del prestigioso Museo del Hermitage en Barcelona conoce una serie de peripecias que se añaden a su larga gestación después de los acuerdos preliminares y los diversos cambios motivados por las dudas sobre su ubicación y su contenido. La propuesta de un nuevo edificio emblemático, obra del arquitecto japonés Toyo Ito, autor entre otras obras de la Mediateca de Sendia (Japón) y del edificio de la Fira en L’Hospitalet, ubicado junto al hotel W y el nuevo rompeolas, ha recibo las críticas en uno de los tres informes encargados por el ayuntamiento para evaluar el proyecto. Los otros informes tampoco desatan mucho entusiasmo y en particular el proyecto económico.

La propuesta de ubicación tiene varias alternativas: cerca de la olvidada Plaça de les Arts en compañía del Auditori, TNC, Museo del Disseny, Encants, o Torre Glòries. Obras de los arquitectos Moneo, Bofill, MBM, Vázquez y Nouvel. La otra opción, siguiendo el exitoso modelo de Amsterdam, sería la recuperación de edificios históricos como el de Aduana de Sagnier u otro en Montjuic. A este dilema se ha añadido la propuesta desde Madrid sin concretar la ubicación. Consultados varios directores de museos y galeristas de Barcelona, las opiniones son diversas como lo serían en Madrid, sede de museos, tales como el mundialmente conocido Prado, el Thyssen, el Reina Sofia, entre otros.

La idea del malogrado Jorge Wagensberg, de combinar arte y ciencia es de difícil continuidad y quedaría el vínculo con la creatividad como el Louvre- Lens Vallée, para inspirar un ecosistema de start-ups.

Al modelo de los “franquimuseos” como el Guggenheim, el Louvre, el Pompidou, entre otros, se opone el modelo de cooperación permanente o puntual entre museos. Esta práctica ya muy utilizada de forma exitosa merecería ser apoyada por la iniciativa de Erasmus Cultural favoreciendo el intercambio de profesionales.

Independientemente del Hermitage se ubica en Barcelona o en Madrid, el proyecto necesitará ayudas financieras del sector público y del privado para evitar el fracaso financiero.La inversiónprevista de 50 millones de euros, cuyo origen deberá ser estudiado, y los resultados de explotación optimistas, con unas entradas de 850.000 el primer año para llegar al millón debenser revisados y conducir a cuantificar las aportaciones complementarias necesarias.

La participación mediante ayudas públicas,que no están previstas en ninguno de los presupuestos, merece,por una parte, un estudio detallado de todos los aspectos, la participación en un tipo de patronato público-privado en la gestión no solamente financiera, pero igualmente de contenido de las exposiciones.

La opinión de los ciudadanos mediante una consulta apoyada por los medios de comunicación aportaría más credibilidad a la solución de los dilemas planteados.

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