02 dic 2020

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Nuestra visión del mundo

Isla de Sain Marie, en Madagascar, donde han aparecido los cuerpos de los ecologistas asesinados.

RIJASOLO (AFP)

¡Blancos mentirosos!

Carles Sans

La sociedad y la cultura de la que uno proviene influye sobre las percepciones, actitudes y opiniones de cada uno de nosotros

Hace unos días leía un interesante artículo acerca de cómo la sociedad influye sobre las percepciones, actitudes y opiniones y los comportamientos de cada uno de nosotros. Unos días más tarde almorzaba con un grupo de personas, entre las cuales una que pasa la mayor parte del año en la isla de Madagascar, un lugar donde, a pesar de su miseria, él ha encontrado el estilo de vida que buscaba. Allí convive a gusto con nativos que define como gente sencilla y de una generosidad y una alegría que no encuentra en Europa.

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Mantiene una relación sentimental con una muchacha criada en el Madagascar más desfavorecido. Un día le organizó un viaje por Europa. Superó los trámites burocráticos y la trajo a Barcelona. Ella se sorprendía por todo lo desconocido, que era casi todo. Tuvo que aprender lo que es un semáforo; preguntaba qué era tal o cual cosa con la misma ingenuidad y ganas de saber de un niño, pero con la diferencia de poseer un sentido analítico que un niño no tiene.  “¿Eso qué es?”. “Una papelera”, le decía él. “¿Y para qué sirve?” Preguntas sorprendentes para nosotros pero lógicas para quien nunca se ha asomado al mundo de los ricos. Viendo un día una película en la televisión, vio cómo liquidaban de un disparo a uno de los personajes; a los pocos días, viendo otra película, se sorprendió al ver al mismo actor que habían matado en la película anterior. “¡Pero si este hombre está muerto!”, exclamó. Mi amigo tuvo que contarle lo que es la ficción. Ella le respondió en malayo y malhumorada: "'Vazaha mavandi!'". Blancos mentirosos. Después la llevó hasta Venecia y le horrorizó: esas calles anegadas de agua le parecieron sucias e incómodas. Una muestra de que, como decía el artículo al que he hecho referencia al comienzo, para la percepción de las cosas influye, sobre todo, la sociedad y la cultura de la que uno proviene y que lo que es bello o útil para nosotros no tiene por qué serlo para otras culturas.