05 abr 2020

Ir a contenido

Al contrataque

Vista del plató donde se celebrará el debate electoral en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid este lunes. 

EFE / ZIPI

Tele utopía

Carles Francino

La bronca entre una diputada del PP y el director general de Telemadrid condensa un malentendido que se arrastra desde el origen de nuestra democracia: los políticos, cuando llegan al poder, creen que la tele es suya

Anatole France recibió el Premio Nobel de Literatura en 1921. Fue uno de los primeros intelectuales en apoyar a Zola tras aquella feroz denuncia, titulada 'Yo acuso', donde destapaba las mentiras del poder en el 'caso Dreyfus'; una historia que Polanski ha llevado al cine con 'El oficial y el espía'. A él se le atribuye la frase “La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor”. Bueno, pues creo que un siglo después sigue vigente.

“Si fuera leal con el Gobierno para el que trabaja, la izquierda no estaría haciéndole la pelota”.

“Yo no trabajo para el Gobierno, sino para la Administración pública. O sea, los ciudadanos”.

La bronca entre una diputada del PP y el director general de Telemadrid condensa en pocas palabras un malentendido que se arrastra desde el origen de nuestra democracia: los políticos, cuando llegan al poder, creen que la tele es suya. En el mejor de los casos permiten que el talento se desarrolle en la ficción y el entretenimiento, a cambio de no soltar el control de los informativos. En el peor, su obsesiva voracidad por ejercer de amos de la finca lo acaba contaminando todo; hasta el humor. Estos últimos días ha habido ruido en Telemadrid -Isabel Díaz Ayuso asegura que es la única presidenta autonómica que “tiene” una tele crítica con ella-; en Canal Sur también por varios nombramientos -incluido el de la exjefa de prensa de Ciudadanos- y en las Corts valencianas por la designación del nuevo director de À Punt, que fue concejal socialista de su pueblo.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Nada nuevo bajo el sol. Corría 1995 y yo me iba adaptando a TV-3; siempre recordaré que a la semana de debutar en el 'Telenotícies' se había quemado el Liceu. Síndrome del gafe. En esos tiempos me hacían entrevistas -ahí entendí lo del 'star system' catalán- y repetía dos mensajes: que no era un busto parlante y que la televisión pública nos pertenecía a todos, no al gobierno de turno. Fue por esa época que los compañeros de Catalunya Ràdio me invitaron a compartir micrófono con Jordi Vilajoana, a la sazón nuevo Director General de la CCRTV. Me llevé bien con él, le aprecio y le respeto. Pero recuerdo su media sonrisa, esa que exhibimos cuando creemos que nuestro interlocutor ha perdido el norte, al intentar explicarle la teoría de que los medios públicos no deberían estar bajo control político. “Eso está muy bien -vino a decirme- pero es una utopía”.

Fue una pena no acordarme en ese momento de otra frase, en este caso de Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. Algún día lo conseguiremos.