28 feb 2020

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Análisis

Regreso a Chicago

EFE / TANNEN MAURY

Regreso a Chicago

Antoni Daimiel

Han pasado 22 años desde mi última visita. Llegué el jueves al Aeropuerto O’Hare de Chicago para la retransmisión del Fin de Semana de las Estrellas de la NBA y el policía de inmigración, de origen ucraniano, después de la pregunta de ley y rigor sobre el motivo de mi viaje me contó que dejó de seguir a los Bulls cuando se deshizo aquel grupo campeón de Jordan y Pippen. Nunca más vio un partido del que era su equipo y yo nunca más regresé a esta ciudad increíble. En más de dos décadas los Chicago Bulls solo han ganado cinco eliminatorias de 'playoffs' y solo han jugado una final de conferencia, en el 2011, el año del MVP de aquel Derrick Rose de 22 años, justo antes de su calvario de lesiones.

Chicago nunca me ofreció el espíritu de los economistas de su universidad, la privada. Ni ahora ni a finales de los 90 Michigan Avenue me pareció como el Portal de l’Àngel de Barcelona o la calle Ortega y Gasset de Madrid. Esta ciudad, con una alcaldesa negra y lesbiana, es mucho más de Michael Jordan, de Obama o de Sinatra que de Milton Friedman. Más de los Bulls, de la mafia italiana o de la cultura 'gangsta' de los 80 y 90 que de los 'Chicago Boys' y sus supuestos milagros nunca avalados por el Vaticano. Chicago es, al fin y al cabo, una tierra de confluencia de los elementos principales de la naturaleza: todo viento, todo agua y fue todo fuego durante el incendio que la asoló durante tres días en 1871.

Esta ciudad es mucho más de Jordan, Obama y Sinatra que de Milton Friedman y sus 'Chicago boys'

Hacía 32 años que no se celebraba en Chicago un All Star. Cada ciudad tiene sus prioridades; el último All Star de la NBA que tuvo lugar en Boston data de 1964, curioso al menos, tratándose de la primera ciudad que albergó este evento. Miami tampoco lo contempla, solo lo albergó en 1990 y posteriormente lo ha considerado incompatible con el Salón Náutico Internacional que anualmente organizan, en las mismas fechas, en la ciudad de Florida.

Este fin de semana en Chicago hay alicientes, por supuesto. Por ejemplo, el partido del Rising Stars del viernes noche concentra al menos cinco jugadores que dominarán el baloncesto mundial durante la próxima década, algunos de ellos como Zion Williamson, Doncic o Trae Young con trazas de acabar siendo jugadores de rango histórico. Del sábado noche recomiendo los mates de Derrick Jones Jr. y, por supuesto, el concurso de triples. Por mucho que añoremos a Larry Bird, Hodges, Stojakovic o Kapono, hoy en día hay mejores especialistas, porque se lanzan más triples, mejor, más rápido y desde más lejos.

Chicago es baloncesto, pero también es música y sentimiento. El partido del domingo, con nuevo formato, es una incógnita, pero aconsejo especialmente la actuación de la cantante y actriz local Jeniffer Hudson previa al partido, un tributo muy especial a Kobe Bryant, su hija Gianna y los otros siete fallecidos en el accidente de helicóptero que conmocionó al mundo hace menos de tres semanas. Chance the Rapper, Lil Wayne, Common, DJ Khaled, Quavo,
Chaka Khan y Queen Latifah actuarán también en la pista del United Center durante todo el fin de semana.

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