20 feb 2020

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Ideas

Exposición de Antoni Fabrés en el MNAC

FERRAN NADEU

Capitalidad creativa

Xavier Bru de Sala

Colau
Dalí Miró Torra 

Barcelona ha sido despojada, entre otras, de la capitalidad del mercado del arte

Desde la democracia, Barcelona ha sido despojada, entre otras, de la capitalidad del mercado del arte y la cocapitalidad del sistema mediático español. Si mantiene la editorial es por la escasa dependencia del BOE del sector, en contraste con la del libro de texto, del que se apropió Madrid porque sí dependía del BOE. Estos son los hechos, que se completan y complementan con la vergonzosa y destructiva mezquindad de la Generalitat en la financiación de la cultura. Como capital cultural, Barcelona sólo puede contar consigo misma. Y sólo puede hacerlo de dos maneras. Mediante un gran apoyo a la creatividad, es decir lo contrario de la funcionarización de la cultura, y favoreciendo a toda costa lo que tenga más proyección internacional. La creatividad, que se concentra en el sector privado y que topa con innúmeras barreras para abrirse paso en lo público-privado. La creatividad de buena parte de las industrias culturales y otros sectores afines. La creatividad que surge de abajo, de abajo y de soslayo, y que encuentra tantas y tantas dificultades para emerger, para proyectarse e incluso para sobrevivir.