28 feb 2020

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El reparto de los recursos económicos

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra, en el Palu, el jueves.

FERRAN NADEU

El hueso de la financiación

Anna Cristeto

Aunque hay quien crea que es pantalla pasada o que llega demasiado tarde, la reforma del modelo es imprescindible

La agenda para el reencuentro que el presidente Pedro Sánchez llevaba bajo el brazo en su visita a Quim Torra en el Palau de la Generalitat incluye más de 40 asuntos a tratar, entre los que figura la reforma del modelo de financiación autonómica. En este punto, el documento añadía: "Debe garantizar la lealtad y la solidaridad entre territorios, a la vez que asegurar una distribución justa de los recursos públicos y la capacidad de las comunidades autónomas para proveer servicios y prestaciones que son de su competencia".

Sobre esta reforma cuelga desde hace demasiado tiempo el cartel de "pendiente de revisión". Ahora se ha convertido en una de las asignaturas hueso de Sánchez, que espera obtener al menos un aprobado en esta legislatura. Remover sus entrañas supondrá más de un quebradero de cabeza y nuevos recelos entre comunidades.

Remover sus entrañas supondrá más de un quebradero de cabeza y nuevos recelos entre comunidades

La arquitectura del actual sistema de financiación es excesivamente compleja y expertos en la materia abogan por hacerlo más eficiente y equitativo. ¿Cómo conseguirlo sin morir en el intento? Acometer su estudio y revisión ya es de por sí una tarea ardua, más aún cuando un gran acuerdo político entre PSOE y PP se antoja improbable. Sobre todo si atendemos al rumbo que, de momento, ha tomado el principal partido de la oposición ante el paquete de reformas pendientes en España.

Surge también la cuestión de hacer compatible una reformulación del sistema y sus recursos con la necesidad de contener el gasto. El panorama se complica con un dibujo de las comunidades de distinto color político para las que la reforma del sistema es una cuestión estructural.

Debate en el Cercle d'Economia

El Cercle d’Economia abordó este tema la pasada semana en colaboración con la Fundación Diario de Madrid y la Asociación de Periodistas Europeos. En la sesión se hicieron propuestas para repensar un modelo que arrastra debilidades. La economista Teresa Garcia-Milà y el presidente de Analistas Financieros Internacionales, Emilio Ontiveros, protagonizaron un debate rico en ideas y puntos de vista.

El diagnóstico partió del desasosiego existente entre comunidades más ricas que acaban teniendo menos que otras para satisfacer necesidades similares. Y la falta de autonomía o de responsabilidad fiscal de las comunidades en relación a los ingresos.

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Garcia Milà propuso dotar de mayor capacidad tributaria a las comunidades de régimen común de tal manera que compartieran con el Estado las mismas bases imponibles. Los gobiernos autonómicos tendrían capacidad para establecer impuestos con plena potestad normativa, de gestión y recaudación. Así, el ciudadano también podría juzgar la actuación de sus gobernantes, ya que el sistema no estaría tan sujeto a las transferencias que pueden llegar tarde y mal por parte del Estado, motivo de recurrente queja.

En el turno de palabra del público, uno de los asistentes mostró su perplejidad por el hecho de que en el Cercle, en pleno corazón de Barcelona y en febrero del 2020, se tratara este tema cuando el 44% de la población catalana, según el CEO, defiende la independencia a todos los efectos. Otro aseguró que esas propuestas llegan demasiado tarde como para satisfacer las demandas de parte de Catalunya.

Ciertas voces en los partidos sostienen que el debate pertenece al pasado y que el conflicto político catalán ya se encuentra en una pantalla muy alejada de aquella frustrada demanda de pacto fiscal del 2012. Sin embargo, incluso los más críticos o escépticos deberán aceptar que la mejora de la financiación es irrenunciable y, además, compatible con perseguir otros objetivos. No hacer nada no es la mejor opción.