20 feb 2020

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Fotograma del documental ’La ola verde’.

Será ley

Lucía Lijtmaer

De los 320 millones de mujeres que viven en Latinoamerica, sólo el 8% pueden interrumpir su embarazo libremente. En Argentina muere una mujer cada semana por las consecuencias de un aborto clandestino.

Con estos datos comienza 'La ola verde', el documental que se estrena el 6 de marzo en nuestro país sobre la lucha feminista para recuperar los derechos reproductivos de las mujeres en América Latina. Pero son, como digo, solamente los datos. Los datos fríos estremecen o son ignorados, eso depende de cada uno.

Más allá de los datos está lo que muestra la película: el clamor popular ante la injusticia histórica, dolorosa, asesina, de que las mujeres son tan transparentemente ciudadanas de segunda que, como en la peor de las distopías presentes, ni siquiera pueden decidir sobre su propio cuerpo. Están las jóvenes, como testimonio de lo que vendrá, lo

El discurso feminista existe porque existe la necesidad de supervivencia

que la periodista feminista Luciana Peker titulaba brillantemente como "la revolución de las pibas". Está también la represión estatal que, a través de un sistema médico punitivo, históricamente ha favorecido la delación, convirtiendo a la mujer, en una pirueta macabra, en una delincuente. Está la religión como justificación, está el estado titubeante, midiendo votos ante una decisión polarizadora, y está también la evidencia: el aborto seguro es un tema de dinero, educación y por tanto de recursos, de facilitarlos o no, de dejar que las mujeres pobres mueran porque, sencillamente, no importan nada.

Y sobre todo, lo más emocionante, las mujeres juntas, de todas las edades, marchando y demostrando que no nos inventamos nada, que el discurso feminista existe porque existe la necesidad de supervivencia, porque existe la calle, porque existen las mujeres. "Que sea ley" es uno de los lemas. "Será ley" es la consigna, ya no de un deseo sino de una evidencia: como toda medida que tiene que ver con mirar hacia otro lado con respecto a los derechos humanos, todo es cuestión de tiempo. Las pibas harán caer esta ignominia. Será ley.