23 feb 2020

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análisis

La renovación del contrato de Messi en noviembre del 2017.

¿Qué pasará con Messi?

Iosu de la Torre

Dejen que Messi sea feliz, avisó Guardiola hace años para que el mundo entendiera que el mejor futbolista necesitaba que le dejaran en paz.

Dejen que Messi sea feliz, avisó Guardiola hace años para que el mundo entendiera que el mejor futbolista de la historia regalaría muchos días de gloria si le dejaban en paz. Fue también el sabio de Santpedor quien vaticinó que cuando Messi abandone la pelota habrá un enorme socavón en el planeta fútbol. Incluso estuvo de acuerdo el patrón de LaLiga porque Messi es la única devoción que comparten el socio de Òmnium Cultural y el ultravotante de Vox, que suena a coz. 

El gran socavón comenzó a intuirse el día en que el presidente anunció que el capitán  se guardaba una cláusula que le permitía abandonar el club en junio del 2020, pasado mañana. Eso no pasará, dijo con la sonrisa afable que enmascara las intenciones. Seguro que no, transmitieron desde el entorno del jugador. 

El primer mensaje sembró la desconfianza en gran parte de la afición, acostumbrada a escuchar mentiras, y a perdonarlas. El segundo, el de los Messi, comienza a quebrarse con la cadena de torpezas que está conduciendo al club a un destino insospechado, que nada tiene que ver con el que se presuponía iban a diseñar para un final digno para el futbolista que superó en dimensión y leyenda a Pelé, Cruyff Maradona. 

El estruendo desatado con el cabreo del capitán con el secretario técnico anunciaba, la noche del martes, un cisma tan incontrolable que extraña el silencio al que se abraza Bartomeu a la vez que regala una camiseta a Sassoli,  jefe del Parlamento europeo.

Ha hablado por móvil con Messi y Abidal, la tormenta se apacigua, decían desde la banda del presidente vicepresidente (deportivo). Por la noche avisaban de que el bombero Bartomeu había controlado el incendio. Y confiaban en que no rebrote en Bilbao con una victoria opiácea de los de Setién. Qué complicado.

Se acepta que el entrenador pida que solo le hablen de fútbol, porque lo otro no le interesa, aunque no sea cierto. Claro que le interesa. Sabe Setién que a Messi hoy en el Barça no le están ayudando a ser feliz.