01 nov 2020

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Josep Lluis Trapero y Diego Perez de los Cobos.

La Benemérita contra los Mossos

Sergi Sol

Trapero fue el que más colegios electorales cerró y Pérez de los Cobos el que más cabezas abrió

El juicio al mayor Josep Lluís Trapero y a la cúpula de Mossos d’Esquadra en la Audiencia Nacional es revelador del estado de las cosas. Jamás vimos nada parecido con anterioridad, un cuerpo policial (militar de hecho) poniendo en la picota a otro.

Dos son los protagonistas de ese pulso justiciero por parte de la Benemérita. El coronel Daniel Baena, responsable de las pesquisas contra el independentismo, desde antes incluso que se fraguara el 1 de Octubre. Y el coronel Diego Pérez de los Cobos, responsable del operativo policial del día de autos. Ambos se han significado en los juicios, por su contundencia, ante Trapero, Oriol Junqueras y el resto de los acusados. Pero también fuera de él. Baena ha sido repetidamente señalado como el 'alter ego' de Tácito (de dardos derechistas) en las redes sociales. Diego Pérez de los Cobos, por su parte, es hermano de Francisco, el que fuera Presidente del Constitucional y militante del PP, lo que ocultó en su día. Ambos, hijos de un dirigente murciano de Fuerza Nueva. Aunque no siempre la dicha es buena, viene a la mente aquello de tal palo tal astilla.

Sea como fuere, la relación entre el coronel Pérez de los Cobos y el mayor Trapero estaba viciada de origen. Trapero se puso del revés cuando supo de la designación del coronel para coordinar el operativo policial del 1 de Octubre. El currículum de Trapero con los mandos policiales del estado tiene aristas como el asunto de los macroprostíbulos del Castelldefels. Las investigaciones de Trapero dieron al traste con la mafia policial que controlaba esos antros. Cinco mandos del Cuerpo Nacional de Policía acabaron ante el juez.

Trapero jamás ha sido, ni remotamente, independentista. Ni tampoco era el deseado por Carles Puigdemont y Junqueras para mayor. El elegido murió inesperadamente. Y ni por éstas estaba Trapero en la 'pole position'. Logró ser mayor por legítima ambición y a falta de otros candidatos idóneos. Fue la polémica reacción al atentado terrorista de las Ramblas lo que posicionó a Trapero con el Govern del 1 de octubre. Cerró filas. Y de ahí elevado a los altares por el independentismo deseoso de crear leyendas y héroes.

Que no era el héroe de las camisetas ‘pues bueno, pues molt bé, pues adiós’, está claro. Solo hay escuchar su plan para detener a todo el Govern del 1 de octubre. Que no es el villano de los coroneles de la guardia civil, también. Solo hay que recordar la reprobación a Soraya Sáenz de Santamaría que el PSOE anunció por las cargas policiales del 1 de octubre, por los centenares de heridos según dijeron entonces y la pésima imagen internacional que se dio. Cabe recordar que la hoy presidenta de la Diputación, Núria Marín, salió a la calle a recriminar a los mandos de la guardia civil las cargas. Y les pidió que se largaran de L’Hospitalet.

El operativo Pérez de los Cobos fue un fracaso estrepitoso. No solo no impidió el referéndum, lo convirtió en un hito histórico. Y en términos de eficiencia, Trapero fue el que más colegios electorales cerró y Pérez de los Cobos el que más cabezas abrió. Igual ese es el problema.