23 sep 2020

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La clave

La portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, durante una rueda de prensa.

DAVID CASTRO

Arrimadas tiene la solución para España

Albert Sáez

Al final, las castañas del fuego de la gobernabilidad las han sacado los federalistas, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes

En plena campaña para conseguir la presidencia de Ciudadanos, Inés Arrimadas ha propuesto extender la fórmula de Navarra Suma a Catalunya, el País Vasco y Galicia. Se trataría de candidaturas conjuntas de lo que la dirigente naranja llama el “constitucionalismo”, del que excluye ahora a los socialistas, forzados a pactar con los independentistas tras la negativa del anterior líder de Ciudadanos, Albert Rivera, de hacer presidente a Pedro Sánchez en la legislatura no nata. Arrimadas quiere marcar una hoja de ruta de su presidencia y opta por sumar electoralmente con la derecha para aislar a la extrema derecha, presuntamente, y también para esconder que puede perder la mitad de los escaños en Catalunya mientras sigue siendo residual en Galicia y en Euskadi. Arrimadas allana el camino a esa reagrupación que busca Casado emulando, también en esto, a Aznar cuando incorporó al PDP de Óscar Alzaga y al Partido Liberal de José Antonio Segurado. La historia se repite aquí también. Pero ahora el grano de Vox hace las cosas más difíciles que la Fuerza Nueva de Blas Piñar.

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¿Qué tendrán en común estas tres comunidades autónomas para que los militantes de Ciudadanos no puedan tener los mismos derechos que en el resto de España y tengan que votar a candidatos del PP? La doctrina oficial del partido naranja diría que la existencia de partidos nacionalistas. ¿Y por qué existen esos partidos nacionalistas? La doctrina oficial naranja diría que porque el bipartidismo alimentó su existencia dándoles privilegios. Pero lo cierto es que llevamos cinco años sin bipartidismo y las cosas no han ido a mejor, desde su propia perspectiva. Al final, las castañas del fuego de la gobernabilidad las han sacado los federalistas, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes. Igual todo sería más fácil si Arrimadas propusiera para España lo que propone para Ciudadanos: alcanzar la justicia tratando a los diferentes de manera diferente, sin privilegios ni uniformismos.