31 may 2020

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ANÁLISIS

Setién, Bartomeu y Abidal, en la presentación del cántabro en el Camp Nou.

JORDI COTRINA

¿Cómo se ficha en el Barça?

Albert Guasch

Sabemos quién ficha y vende, quién tiene la responsabilidad, pero no sabemos el criterio

Preguntamos a expertos de la prensa portuguesa que siguen al Braga. ¿Qué tal Trincao? "Es bueno, no tiene mala pinta, pero es muy pronto para ofrecer un diagnóstico contundente, solo lleva 30 partidos", nos contestaron. Preguntamos a expertos de la prensa brasileña que siguen al Palmeiras. ¿Qué tal Matheus Fernandes? «Nunca ha destacado, una promesa, sí, pero nada brillante. Ahora mismo nos estamos preguntando si el Barça le ha visto algo que nadie aquí le ha sabido ver», nos dijo uno. «No se entiende, no creo que llegue a jugar nunca en el Barça», nos apuntó más taxativo otro.

Este es nuestro somero y poco técnico informe sobre los 40 millones gastados por el Barça en el último día del mercado de fichajes. Cabe imaginar que el informe realmente técnico que se depositó sobre la mesa de Eric Abidal y Ramón Planes glosaba virtudes más entusiastas de ambos. Quizá se hablaba del nuevo Cristiano Ronaldo en un caso; quizá del nuevo Mazinho en el otro. Literatura. Están de nuevo Jorge Mendes Andre Cury por en medio, lo cual evoca a pasillos oscuros del fútbol. «No estamos para que nos atraquen», dijo ayer Enrique Cerezo a cuenta del frustrado fichaje de Cavani y de representantes, intermediarios y hermanos de estrellas. Sería de desear que en el Barça se proclamara algo similar. Los atracos se han hecho muy habituales. Las contrataciones menos ostentosas pero igual de raras, también.

En mal lugar

Quizá alguna de estas dos últimas operaciones sale bien, quizás no. No se puede saber, nadie puede, con tan poco recorrido en sus botas. Ahora mismo se impone el escepticismo. Y la extrañeza. Ni uno ni otro es el 'nueve' que tanto se ha buscado sin éxito desde hace un mes (no dos o tres días). Ninguno llega ahora. Encima la plantilla se ha encogido en esta ventana como una mala pieza de ropa, sobre todo en el ataque, en una gestión global que no deja en buen lugar al presidente a la par que vicepresidente deportivo, ni al secretario técnico ni a su ayudante. 

Sabemos quien ficha y vende, quienes tienen la responsabilidad, pero la pregunta pertinente sería bajo qué criterio. Deportivamente no se entienden estos dos fichajes, costosos y a toda prisa. Tampoco se comprenden las prisas en vender o ceder a Aleñá,  Carles Pérez o Todibó. ¿Con 18 jugadores basta? No se puede ir más justo.

Por los precedentes de Bartomeu con los secretarios técnicos, se diría que Abidal, fichado sin experiencia en el gremio, tiene los días contados. Las operaciones rimbombantes, seguro que no. Basta echar un ojo a la lista de jugadores que han venido y se han ido en un plispás en los últimos años. Basta con mirar el Barça B. O avizorar el verano que viene: se anuncia otra nebulosa Neymar. Cuerpo a tierra.