30 mar 2020

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dar en el blanco

Gracias, Luca de Meo

Gracias, Luca de Meo

Carlos Blanco

El expresidente de Seat era de los pocos directivos conscientes de que el sector de la automoición debe reinventarse y usar nuevos modelos de negocio

El mes pasado conocimos la mala noticia de la salida del italiano Luca de Meo de Seat, tras su etapa de más de 4 años al frente de la principal automovilística española, al parecer para dirigir en el futuro la francesa Renault.

Conocí a Luca en julio del 2016, cuando firmamos el contrato para crear Seat Accelerator by Conector. La aceleradora Conector, de la que soy fundador, había logrado gestionar el primer acercamiento de Seat hacia las 'start-ups'. La casualidad ayudó. Luca era fan de la Juventus de Turín y por aquel entonces mi hijo jugaba en el equipo filial de la Juve y realizaba la pretemporada con el primer equipo, donde incluso llegó a marcar un gol.

Luca conocía a mi hijo y a mí solo por referencias. El día que le expliqué mis actividades le hablé de Barcelona Tech City y del edificio Pier01. A los pocos segundos dijo: «Yo quiero estar ahí». Le contesté que quedaba solo disponible el sótano y me dijo que quería verlo lo antes posible. Entonces me explicó que quería crear un laboratorio de innovación digital y que prefería que su equipo estuviera cerca de startups y no de la fábrica. Así nacía Seat Metrópolis Lab.

Poco después Seat se sumó como uno de los 'partners' principales de la patronal de 'start-ups' de Barcelona. La siguiente frase que me dejó asombrado fue: «He de convertir una empresa de 'hardware' en una de 'software' y servicios» y empezó a hablarme de la transformación de Apple y que consideraba que el sector de la automoción tenía que hacer igual.

Tenía mentalidad para entender que una fábrica de coches tradicional tenía que reinventarse y usar nuevos modelos de negocio, desde el pago por uso hasta hacer acuerdos de 'revenue share' o alquiler de sus vehículos. Recordemos que el actual modelo de negocio se basa en la venta a los concesionarios y esos a los clientes finales, modelo que, en mi opinión, acabará muriendo dentro de unos años.

Es una lastima que Luca no haya podido continuar en Seat el gran trabajo que ha hecho, dando la vuelta a la empresa. Entró en ella en pérdidas y la ha dejado con grandes beneficios y con perspectivas muy positivas. No es fácil encontrar un gran directivo que sepa qué es una 'start-up', una aceleradora, un fondo de inversión y un laboratorio de innovación.

Es la asignatura pendiente de los grandes directivos en España y confío en la introducción de directivos «adoptados digitales», gente de 40 a 50 años sustituyendo a los actuales a quienes les ha costado adaptarse a la era digital, la relación 'start-ups' & 'corporates' mejore mucho.

Las empresas españolas tienen que entender que están obligadas a trabajar con las 'start-ups' y quien no invierta o compre 'start-ups' digitales pasará muchas dificultades, e incluso morirá en algún caso, ya que los mejores en el sector digital están emprendiendo y no trabajando en las corporaciones.