08 abr 2020

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Editorial

El nuevo tramo de alta velocidad en el Ebre

La nueva variante 'acerca' Barcelona y Valencia, pero no es satisfactoria para Terres de l'Ebre y Tarragona

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El Periódico

Un Euromed sale de València en dirección a Barcelona.

Un Euromed sale de València en dirección a Barcelona. / MIGUEL LORENZO

Después de 20 años de obras y de más de 700 millones de euros, la inauguración este lunes del nuevo tramo de vía doble entre Vandellòs y Tarragona, unos 40 kilómetros, supondrá el fin del cuello de botella que imposibilitaba una circulación más ágil entre Barcelona y Valencia a través del tren de ancho variable Euromed. Esta variante, que reducirá el trayecto entre las dos ciudades unos 45 minutos, potencia el Corredor Mediterráneo, ya que los trenes que circulaban por la vía convencional podrán hacerlo ahora por una línea de alta velocidad. Este avance, unido al nuevo convoy que transitará en febrero por la vía interior entre Tortosa y Barcelona en 1 hora y 35 minutos, realza la importancia de la infraestructura.

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Sin embargo, las buenas noticias tienen su cruz. La Plataforma Trens Dignes de l’Ebre i el Priorat y la Taula de Mobilitat de les Terres de l’Ebre critican que con la nueva infraestructura se anulan posibilidades de transporte, se pierden frecuencias de paso y se ve afectada la facilidad de desplazamiento a Barcelona en un tiempo competitivo en Tarragona y las Terres de l’Ebre. La circulación interior apenas se verá reforzada, con mejoras imperceptibles en la R16, y dejarán de parar en la estación de Aldea-Amposta-Tortosa los cuatro Euromed que hasta ahora circulaban para compensar los retrasos en Rodalies. Las reclamaciones se concretan en la recuperación de este servicio, en la mejora de los horarios de Rodalies, en la implementación de otros trayectos en la vía interior de alta velocidad y en la puesta en marcha de trenes lanzadera que conecten las Terres de l’Ebre con la estación del AVE del Camp de Tarragona. En opinión de los afectados, esta zona de Catalunya, limítrofe con la Comunidad Valenciana, sigue siendo «un territorio residual». La indignación es notoria y ya se han organizado manifestaciones contrarias al nuevo esquema ferroviario, con la esperanza que, en este periodo de pruebas, sean atendidas unas reclamaciones que abogan por una región que no sea solo tierra de paso sino que entronque de manera efectiva y rápida con el resto del país.