26 feb 2020

Ir a contenido

Tribuna

A la izquierda, los negociadores de ERC: Marta Vilalta, Gabriel Rufián y Josep Maria Jové. Frente a ellos, los del PSOE: José Luis Ábalos, Adriana Lastra y Salvador Illa.

Ni conejos ni chisteras: política

David Bonvehí

Sorprende el tono, no tanto las tesis, de Tardà yendo lejos en la crítica. Hace dos días que Pedro Sánchez es presidente de España, mejor hablar de ello, y no tapar la actualidad con complejos del pasado

La política es el arte de hacer posible lo imposible. Por ello, los que estamos en política tratamos de mejorar el mundo que nos rodea, lisa y llanamente. Puede sonar naïf, pero muchas personas se dedican o nos dedicamos a esto, sea desde los partidos o desde el movimientos sociales, o tan solo haciendo bien su trabajo con un único objetivo: servir a los ciudadanos.

La sociedad a menudo tiene anhelos comunes que no tienen que ver con entelequias sino que son bien concretas, como puede ser la mejora de Rodalies o la preocupación por la saturación de la sanidad pública. Por ello, cualquier acuerdo que suponga un avance para Catalunya y los catalanes es positivo y el Partit Demòcrata y yo mismo lo apoyaremos. Seguro. Permitan que seamos escépticos con el pacto de investidura (y algo más) que han formalizado el PSOE del presidente Sánchez y la Esquerra que gobierna la Generalitat del 'president' Torra con JxCat.

Por eso sorprende el tono, no tanto las tesis, del señor Joan Tardà en este mismo diario el pasado miércoles, yendo lejos en la crítica: hasta el acuerdo por el Estatut entre el 'president' Mas y Zapatero. Hace dos días que Pedro Sánchez es presidente de España, mejor hablar de ello, y no tapar la actualidad con complejos del pasado.

Quiero recordar que el Partit Demòcrata y Junts per Catalunya desde el primer momento dijimos que no aportaríamos nuestros votos a ningún candidato, aunque fuera Pedro Sánchez, que no promoviera acciones reales para revertir la represión contra Catalunya y solucionar la situación de presos políticos y exiliados, así como para disminuir el déficit económico que sufrimos como país. A nosotros, Pedro Sánchez no nos ha agradecido nuestro apoyo "a cambio de nada".

Las tesis de Junqueras

El exdiputado Tardà habla de las tesis del 'vicepresident' Oriol Junqueras. Aquí habría alguna aclaración: no sé si tratamos de cuando decía que con 68 diputados independentistas proclamaría la república catalana o bien cuando dice que el Gobierno del PSOE y Podemos es una oportunidad para Catalunya. No lo sé.

El señor Tardà celebra que el espacio convergente ya no tenga "la exclusiva en la redacción del relato nacional, lo que no quita que, procediendo como proceden de la hegemonía, aún se hayan podido permitir expedir certificados de pureza independentista a la vez que entregaban la Diputación de Barcelona al PSC". Este acuerdo al que se refiere era la única opción que permitía que el independentismo fuera al gobierno de la Diputación, visto lo que ocurrió en el Ayuntamiento de Barcelona. En las otras diputaciones no hemos recibido ninguna queja de ERC. En todo caso, el de la Diputación de Barcelona es un pacto transparente y se puede hacer un seguimiento tal y como pide la nueva política, que siempre hacemos los de la vieja política.

El mismo miércoles, el señor José Zaragoza, notable dirigente socialista, quiso dejar claro que en el acuerdo PSOE-ERC "se ha abierto el diálogo, pero esto no significa que se acepten sus condiciones [las de Esquerra]". Imagino que el señor Tardà debe de estar muy satisfecho de estas palabras horas después de hacer efectivo el pacto con el presidente Sánchez.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

El señor Tardà (a quien nadie nunca le desmiente), expone que "habría que esperar, pues, que en los próximos meses (...) JxCat no convierta la mirada de reojo a la mesa donde estaban sentados Rufián, Jové y Vilalta en envidia o rencor ni caer en los juegos de manos políticos a modo de un 'remake' sobre el conejo de Rubalcaba saliendo de la chistera de Artur Mas". Vaya, el pacto político hace 15 años con el PSOE no era bueno pero el de antes de ayer firmado por ERC sí lo era.

Esto no es un patio de escuela. Aquí no juega solo el dueño del balón. En Catalunya jugamos todos, legítimamente. Independentistas y no independentistas; izquierdas, centros y derechas; moderados y encendidos; todos hacemos política. Ni conejos ni sombreros de copa: simplemente política. Y nosotros hacemos esto, solo política. Entendemos la flexibilidad como un valor y la coherencia como una manera de entender la vida y, por tanto, la política. En campaña electoral dijimos que no entregaríamos nuestros votos para investir a Sánchez a cambio de nada. Y así lo hemos hecho. Sin represión se puede hablar. Con castigos y venganzas en formato judicial, no. Y hará bien el PSOE de moverse con inteligencia y discreción para mejorar la situación.

Por último, dice que "ERC haría bien también de terminar de desembarazarse de cualquier rémora de complejo hacia el nacionalismo". El primer paso es reconocer el complejo, ya está bien. Pero no estoy seguro de que el pesar de Tardà, o de ERC, sea hacia el nacionalismo con que se relaciona al Partit Demòcrata y JxCat. En cualquier caso, todo el respeto por el debate interno del espacio de Esquerra.