22 feb 2020

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Análisis

"Edadismo"

"Edadismo"

Ester Oliveras

La discriminación por edad complica n mercado laboral afectado por el alargamiento de la esperanza de vida y una natalidad en mínimos, que ponen a su vez en dificultades el sistema de pensiones

Nuestra pirámide demográfica es la típica de un país desarrollado: en forma de bulbo. Una base estrecha que corresponde a niños, niñas, y jóvenes. La zona central más amplia correspondiente a la edad media y, por último, la parte superior, que se va estrechando lentamente, corresponde a los de más de 50. Esto es debido a dos fenómenos: el
alargamiento de la esperanza de vida, que actualmente está en los 84 años, y una natalidad en mínimos.

Estas tendencias son generalizadas a nivel europeo pero aquí son más extremas: la tasa de natalidad está en la cola de los países europeos y la esperanza de vida es de las mejores. Esta tendencia pone en peligro el sistema de pensiones en la que las personas trabajadoras pagan las pensiones de jubiladas y jubilados. Esta situación puede mejorarse aplicando alguna o todas de las medidas siguientes, de abajo a arriba en la pirámide demográfica: incentivar la natalidadinmigración que se incorpore directamente al mercado de trabajo y, por último, incentivar una larga vida profesional.

En los casos más afortunados, la carrera profesional se alarga por placer. Profesiones liberales que permiten regular la dedicación según la energía disponible. En estas profesiones, la experiencia suele ser valorada y hay facilidad para reconvertirse en docencia o en mentorización de jóvenes profesionales. En otros casos, la mayoría, es más complejo.

La discriminación por edad es muy frecuente en empresas y organizaciones. Es lo que se conoce como 'ageism' y que todavía no tiene traducción, o por lo menos no la he encontrado. Propongo "edadismo". Los estereotipos asociados a las personas de más edad en el entorno laboral es que son menos flexibles, menos productivas, menos creativas, y más difíciles de formar.

Los resultados de un estudio realizado en EEUU a personas trabajadoras mayores de 45 años (sí, 45) afirma que tres de cada cinco han visto o experimentado discriminación basada en su edad. Además, la edad es la razón principal por la que este colectivo teme perder el trabajo, así como la variable que puede dificultar más el encuentro de un nuevo trabajo.

El programa de fomento al empleo ya ofrece bonificaciones a la contratación indefinida a este colectivo pero, además, cabría desarrollar una nueva mirada sobre el mismo. En primer lugar, tienen más experiencia y, con ello, un capital intelectual en riesgo de perderse. Mezclar a personas experimentadas con personas de reciente incorporación ayuda a mantener el conocimiento en la organización. Además, suelen ser personas dedicadas y responsables que valoran la estabilidad.

Otra de las razones que se esgrime para no contratar a mayores es el menor conocimiento de nuevas tecnologías. En este sentido hay experiencias de 'reverse mentoring' que funcionan muy bien. Esto no es más que la versión ejecutiva de los nietos y nietas ayudando en la configuración de los móviles de abuelos y abuelas. Además, la formación continua es ya necesaria para todos, mayores y jóvenes.