21 oct 2020

Ir a contenido

Editorial

Trump incendia Oriente Próximo

El asesinato de Soleimani por EEUU recrudece la crisis con Irán y desata el riesgo de un efecto dominó en la zona

firma editorial cast

El Periódico

Manifestación de protesta en Teherán por el asesinato de Soleimani.

Manifestación de protesta en Teherán por el asesinato de Soleimani. / EFE EPA / ABEDIN TAHERKENAREH

La lógica de la escalada bélica se ha adueñado del escenario irano-iraquí con inusitada rapidez desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió bombardear posiciones de milicias chiís en Siria e Irak el último lunes. De ahí que nadie dude en el Pentágono que más temprano que tarde el régimen iraní responderá al asesinato del general Qasim Soleimani y de varios de sus acompañantes, entre los que figuraba el líder de Hizbulá en Irak, Abu Mahdi al Muhandis. De ahí también que sean pocos los que ponen en duda que la decisión de Estados Unidos de trasladar a suelo iraquí su conflicto con Irán redundará en una radicalización de la calle frente al Gobierno en funciones de Adil Abdul Mahdi, atrapado en el fuego cruzado entre sus dos aliados.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

La afirmación de Trump en Twitter según la cual «Irán nunca ha ganado una guerra, pero nunca ha perdido una negociación» parece más una fanfarronada que una declaración destinada a procurar un desenlace negociado. Es improbable que la Casa Blanca crea de verdad que tras dar muerte a uno de los héroes nacionales de Irán, colaborador del ayatolá Alí Jamenei, el régimen se avendrá a sentarse en una mesa de negociación. Nada induce a pensar que es posible un enfriamiento de la crisis. El encarecimiento del barril de Brent es una señal inequívoca de que las previsiones son muy otras a escala internacional. Puesto que el riesgo de un efecto dominó ahí está, los países árabes implicados en el sistema de alianzas de Estados Unidos e Israel no pueden tenerse por actores al margen de la crisis o que no deben verse afectados por ella, por más que el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, haya invocado el derecho estadounidense de defender a sus ciudadanos. Por el contrario, la decisión de Trump de incendiar el solar iraquí con un ataque con drones degrada la atmósfera política desde el Mediterráneo oriental hasta el golfo Pérsico. Los riesgos asociados a métodos expeditivos hacen temer lo peor en un espacio habituado a encadenar crisis que tienden a eternizarse.