29 oct 2020

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Nuevo ciclo político

Europa 2020: ¿hacia dónde y cómo?

LEONARD BEARD

Europa 2020: ¿hacia dónde y cómo?

Ruth Ferrero-Turrión

Se abre una ventana de oportunidad para refundar una UE más próxima a los ciudadanos

Comenzamos nueva década y también nuevo ciclo político en la UE. Se abren este año que comienza nuevos desafíos y retos que la nueva Comisión y Parlamento tendrán que afrontar.  Las primeras semanas del año serán esenciales para determinar cuál va a ser la hoja de ruta que esta nueva Comisión va a seguir, tras la demora en su toma de posesión, durante los próximos años. Los equilibrios no van a ser fáciles de conseguir una vez que las grandes familias políticas ya no cuentan con mayorías suficientes para adoptar posiciones de mutuo acuerdo.

La presencia de una mayor diversidad política en el seno del Consejo Europeo favorecerá la politización de la UE, algo que podría llegar a paliar parte del déficit democrático del que tantas veces ha sido acusada y, por fin, comenzar a hacer política más allá de la construcción de consensos que nunca dejaron contento a nadie. Se abre, pues, una ventana de oportunidad para refundar una UE más próxima a los ciudadanos, y en la cual poder participar de manera real. Pero como todo en Bruselas, la decisión política de hacerlo realidad ha de pasar por la voluntad de los gobiernos. De momento, a buen seguro que los primeros meses del año estarán marcados por la inminente salida del Reino Unido prevista a finales del mes de enero. El desbloqueo del 'brexit' debería poner en marcha otros procesos que se han visto retrasados por su causa.

En el plano económico la negociación sobre el marco financiero plurianual 2021-2027 marcará, sin duda, una parte sustantiva de las agendas de las presidencias rotatorias de la UE. Croacia en el primer semestre, Alemania en el segundo. Un eje centroeuropeo que puede hacer inclinar la balanza en su favor y en detrimento, especialmente, de los países del sur. Del resultado de esa negociación veremos quién gana cuotas de poder en el pulso existente entre, fundamentalmente, Francia y Alemania, una vez materializada la salida británica y con los países de Visegrado ganando cada vez un mayor peso específico en la UE.

En el plano político (o geopolítico) en el 2020 dará comienzo el debate en torno al futuro de Europa. Un debate que tiene prevista una duración de dos años. Será en este contexto cuando la UE deberá decidir hacia dónde y cómo continuar su andadura. Avanzar hasta convertirse en una potencia geopolítica, renunciando a la ilusión de las capacidades de su poder normativo, y adaptarse a una realidad cambiante en la que se está quedando fuera de juego por sus carencias tecnológicas, de defensa..., y, por tanto, reforzando a estas. O, por el contrario, reafirmarse en sus posiciones originales trabajando desde postulados 'posfordistas', lo que incluye la transformación hacia una economía verde y el refuerzo de la Europa social como elementos característicos y definidores de una identidad propia. Algo que también lleva aparejado la reforma de determinadas políticas y sectores productivos que tienen un enorme peso específico en las economías de importantes estados miembros.

El debate no es sencillo y las posiciones en el seno de la UE son múltiples. Se avecinan meses intensos y, sobre todo, de toma de decisiones que definirán el futuro de la UE en el medio y en el largo plazo.