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Al contado

Donald Trump desciende del Air Force One tras sus vacaciones de Acción de Gracias.

YURI GRIPAS (REUTERS)

Carta a Donald Trump

Agustí Sala

Si el presidente de EEUU no hace caso siempre nos quedará cruzar los dedos para que, aunque sea difícil, prospere el 'impeachment'

Este año, además de a los Reyes Magos he decidido escribir una carta al presidente del EEUU, Donald Trump. Llámenme osado, pero creo que, con perspectivas de que la desaceleración económica se modere, es oportuno hacerlo. El mensaje sería este:

Apreciado presidente (es un decir, pero lo primero son las formas), me dirijo a usted para reclamar que deje de impulsar guerras comerciales con otro gigante como China y un proteccionismo que creíamos olvidado. No sabe (o sí, lo que es peor) el daño que ocasiona con estas políticas. 

Si no se cree lo que digo, deje que se lo expliquen los productores españoles de aceitunas, vino y otros productos a los que aplica aranceles del 25%, aunque sea con el beneplácito de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a cuenta de la pugna comercial de Airbus con Boeing.

Veo que, por ahora, insiste, y que ya ha amenazado también a Francia y no hay día en el que no eche mano de advertencias que provocan terremotos en las bolsas y los mercados financieros. Con una palabra o exabrupto suyo basta para que se hundan o disparen las cotizaciones. Es un poder que -y perdone que se lo diga- requeriría un perfil y actitud mucho más centradas.   

Con una globalización en la que las mercancías, capitales y servicios, no tanto las personas, circulan sin trabas por la mayor parte del planeta parece anacrónico recurrir a las fronteras. Las barreras, más que generar riqueza, la reducen e incluso incrementan la pobreza de aquellos países que requieren exportar para obtener recursos con los que financiar sus gastos públicos y sociales

Su lema 'America First', con el que obtuvo las llaves de la Casa Blanca, le ha hecho ganar muchos adeptos. Les dice aquello que prefieren oír. De todas formas, piense que en un mundo en el que las cadenas de suministro son globales, este tipo de barreras pueden acabar encareciendo los productos y servicios de sus propios conciudadanos. Le ha advertido de ello incluso el Fondo Monterario Internacional (FMI).

Y no hablemos de su propensión a la media verdad, por no decir la mentira, con tal de construir la realidad que más le conviene. Ha conseguido que esta sea una forma de hacer política que ha calado y que otorga réditos a movimientos y partidos que tiran de respuestas simples y sencillas ante poblemas complejos como la inmigración.

De momento, los datos, como una tasa de paro en el 3,5%, aunque los estándares son distintos a los europeos, le ayudan, pero el tiempo dirá. De lo que usted haga o diga depende en buena parte que se afiance esa moderación de la desaceleración económica que algunos ya atisban. Hágame caso, aunque sea un poco, si no siempre nos quedará cruzar los dedos y que, aunque sea difícil, prospere el 'impeachment'.