07 ago 2020

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Análisis

Los jugadores del Barça se abrazan tras el tercer gol ante el Mallorca.

JORDI COTRINA

No se fíen, era el Mallorca

Emilio Pérez de Rozas

Hagan como los gurús, no presten atención a este 5-2, por favor

Va, este Barça no juega un pimiento. Va, este Valverde ya tiene bastante con cumplir tres años en el Barça. Venga, suficiente, como acaba de insinuar Josep Maria Bartomeu, igual ha llegado su hora. Va, este Messi hace bien en pensar en la retirada. Va, venga, y también haríamos bien ¿verdad? en encontrarle recambio al 'gordo' de Suárez, aunque se invente un gol como el de este sábado. ¡Ah! Y, sí, a ese Rakitic mejor venderlo en diciembre, antes que enero.

Va, este Barça, claro, ganó, goleó y, como decían los de Movistar, esos que han inventado el fútbol por la tele, hasta recordó al Barça de Pep Guardiola ante uno de los colistas. Voluntariosos, pero casi colistas. Anda, que si el Barça estuviese como el Manchester City del campeonísimo de Santpedor no sé qué dirían los gurús. Bueno, no dirían nada porque se trata de Guardiola, que se ha ganado suficiente crédito como para pasar un mal año. Uno.

Dosificar y tolerar

El 'Txingurri', al parecer, ni siquiera se ha ganado el derecho a ir poco a poco, a atreverse, más que nadie, con Ansu Fati, a decidir cuándo Rakitic debe ser titular, a pensar cómo hay que dosificar a Busquets, a tolerarle a Piqué lo que no le toleraría nadie y, sin embargo, ahí está 'mister Rakuten' siendo un caballero defensor y, siguiendo el consejo de su amigo Guardiola, a mantener feliz a Leo Messi, para que siga recibiendo y ofreciendo Balones de Oro a la afición que lo idolatra, aunque él no quiere ser llamado 'D10S', para que sus hijos (a los que, por cierto, últimamente enseña mucho) no lo consideren una divinidad, aunque sea casi divino. El móvil de Dios, lo tiene, fijo.

Todo (o casi) lo que hizo el Barça estaba dentro de lo previsto, según los sabios. Insisto, venía el tímido Mallorca, casi el mismo equipo que ascendió de Segunda B a Primera, que, encima, aún no ha sumado un solo punto fuera de casa. Venía a "salir y divertiros". Y, no, no lo pasaron bien, aunque tuvieran el honor de jugar en el Camp Nou como equipo de Primera, que ya es mucho. No olvidemos (y, si no lo saben, yo se lo cuento) que, en Mallorca, la mitad de los aficionados son del Real Madrid y la otra mitad, del Barça. Y algunos, a ratos, del 'Mallorqueta', que ya es mucho ser.

El gol de Messi por tres

Cierto, se esperaba una goleada, pero no que Ter Stegen volviese a asistir (esta vez a Griezmann, no a Suárez) a un goleador; tampoco ¡Dios, otra vez! que Messi repitiese, no una, sino tres veces, el gol de Messi, ese que todos dibujan en su mente y nadie frena y menos que Suárez, que ya pide a gritos (él y solo él) un sustituto, hiciese el gol del Cirque du Soleil.

Sabido es ¿verdad? que este Barça no juega un pimiento. Y el Mallorca, un novato en el Camp Nou. Así que, hagan como los gurús, no presten atención a este 5-2. Por favor.