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análisis

Modric entrega el Balón de Oro a Messi en el teatro Chatelet de París, el lunes 2 de diciembre del 2019.

Modric-Cristiano: elegancia versus decadencia

Mónica Marchante

Messi sabrá manejar su retirada con la misma destreza con la que maneja el balón. Ese día el duelo será universal.

La atención que lo medios concedemos cada año al Balón de Oro me ha parecido siempre desproporcionada. Premiar al individuo en un deporte colectivo es en sí mismo algo contradictorio. Y más aún si analizamos sus cambiantes criterios en los últimos años. Como bien dijo Leo, los premios individuales siempre son secundarios.

Esta vez la ceremonia ha dejado un gesto que honra al futbolista croata del Real Madrid Luka Modric, quien al entregar el trofeo a Messi le dijo alto y claro “te lo mereces”. No es que la frase sea extraordinaria, pero acostumbrados a la lucha de egos, a candidatos que solo acuden si saben que van a ganar, y hasta a familiares de candidatos rajando del ganador… reconocer a un rival se ja convertido en algo insólito.

Después, el centrocampista fue más allá en sus redes sociales, donde bajo una foto entregando el sexto Balón de Oro a Messi escribió una frase con dardo incluido: “En el deporte y el fútbol no se trata sólo de ganar, también consiste en respetar a tus compañeros y rivales".

El 'desempatado' Cristiano

El Barça recogió ese guante y escribió 'True gentleman', la mejor definición  para el croata, que se coronó el pasado año alcanzando su Balón de Oro y lo ha vuelto a hacer un año después con una elegancia que ha puesto aún más en evidencia la arrogancia , el egocentrismo y mal perder del tercer clasificado en las votaciones del presente año, el “desempatado” Cristiano Ronaldo.

No es novedad, desgraciadamente, que el portugués no acuda cuando sabe que no recogerá premio. Tampoco estuvo el año pasado ni siquiera para reconocer a su ex compañero en un día glorioso para él. Lo que sí es novedad es que tenga otro premio que recoger el mismo día… ¡qué fatalidad!

El comportamiento y el mensaje posterior de Modric fue también una gran lección para Messi, que tampoco acudió el año pasado, aunque siendo quinto, su ausencia estaba más justificada que la del segundo.

Después del recital de elegancia de Luka hacia Leo y el premio…¿se permitirá Messi no acudir el año que viene a entregar el trofeo en caso de no ser él el premiado?

“Se va acercando mi retirada”, dijo el argentino. La frase fue un golpe de realidad para todos. Nos puso sobre la pista respecto a lo que está ocurriendo en su cabeza. Su imagen más familiar que nunca, con su mujer y sus hijos tan presentes en esa entrega, nos dejan adivinar una transición inteligente y en paz hacia una nueva vida que llegará. 

La retirada de un deportista de alto nivel nunca es fácil. Un buen amigo me hablaba estos días del inevitable duelo que viene después. Si es proporcional a la grandeza del sujeto, en este caso asusta. Pero intuyo que Leo sabrá manejarlo con la misma destreza que maneja el balón. Cuando ese día llegue, y ojalá tarde, el duelo no solo será suyo. Será universal.